Fallo de la Corte Suprema: detienen a un iraní que entró al país con pasaporte israelí robado
La Policía de la Ciudad detuvo en el barrio porteño de Flores a Sajjad Samiei Naserani, un ciudadano iraní condenado a cuatro años y medio de cárcel por los delitos de asociación ilícita y falsificación de documento público. La detención se concretó tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que rechazó un recurso de la defensa y dejó firme la sentencia.
Los jueces del máximo tribunal, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, desestimaron un “recurso de hecho deducido” presentado por la defensa de Samiei Naserani, argumentando que “el recurrente no cumplió con los requisitos previstos”. Esta decisión ratifica la condena dictada inicialmente en 2020 y ratificada por instancias superiores.
La orden de detención fue emitida por el Tribunal Oral Federal (TOF) porteño N°6, a pedido de la fiscal general Fabiana León, según informó el sitio web de la Procuración General de la Nación, www.fiscales.gob.ar.
El ingreso al país con documentos robados y la investigación
El caso se remonta al 12 de marzo de 2019, cuando Sajjad Naserani y su pareja, la arquitecta Manzoreh Sabzali, arribaron al aeropuerto internacional de Ezeiza en un vuelo procedente de Madrid. Ambos presentaron pasaportes que habían sido denunciados como robados en Israel el 7 de enero de ese mismo año y que habían sido adulterados. Los documentos contenían las fotografías de sus rostros, pero los datos de identificación correspondían a ciudadanos israelíes: Sabzali utilizó la identidad de Rivka Toledano y Samiei Naserani la de Netanel Toledano.
A pesar de que el sistema de Migraciones recibió una “alerta naranja” de la base de datos I-24/7 de Interpol, los funcionarios devolvieron los pasaportes sellados a la pareja, tras hacerles firmar un formulario que daba cuenta de la advertencia por la “pérdida” de los documentos. Dos días después, el 14 de marzo, detectives del Departamento Interpol de la Policía Federal rastrearon y detuvieron a la pareja en el Hotel Arc Abasto, en la zona de Once.
La investigación, a cargo del entonces juez federal Luis Rodríguez y el fiscal Jorge Di Lello, reveló que los ciudadanos iraníes mantenían contacto con una banda internacional dedicada a la sustracción y adulteración de documentos de identificación personal. Esta organización operaba con ramificaciones en España, Portugal, Inglaterra, Grecia, Turquía e Irán.
La Dirección Nacional de Migraciones (DNM) admitió en su momento un error por parte del “personal de supervisión que debía autorizar el ingreso de los dos ciudadanos extranjeros, porque no verificó adecuadamente la información de que disponía”. La DNM señaló la existencia de un protocolo que exige “máximo cuidado con este tipo de alertas, en particular cuando surgen respecto a pasaportes de determinadas nacionalidades, entre ellas, la israelí, en razón de haberse detectado fraudes con esa documentación”.
Idas y vueltas judiciales hasta la condena firme
El 15 de diciembre de 2020, el Tribunal Oral Federal (TOF) N°6 condenó a ambos sospechosos a tres años de prisión en suspenso por utilización de documento público falso, pero los absolvió del delito de asociación ilícita, ordenando su inmediata liberación y recomendando a la DNM su expulsión del país.
“En mis años de fiscal nunca he advertido que se pueda otorgar la libertad a dos personas a las que condenaron, que no tienen residencia en la Argentina, que no tienen arraigo, que tienen la posibilidad, como hicieron en Portugal hace unos años, de obtener pasaportes falsos en el término de un día y que no tienen documentos”,
expresó en su momento la fiscal Gabriela Baigún a la agencia Télam, quien había solicitado penas de siete años para Samiei Naserani y cuatro años y medio para Sabzali, mostrando su indignación con el fallo inicial.
Un año después, en diciembre de 2021, la Cámara de Casación Penal revocó la absolución por asociación ilícita de Samiei Naserani, condenándolo como miembro de una organización internacional dedicada a la adulteración y uso de documentación, con posibles fines de tráfico de personas y otros propósitos ilícitos, incluido el terrorismo. Los jueces Carlos Alberto Mahiques y Guillermo Yacobucci fueron quienes revirtieron la decisión.
La defensa de Samiei Naserani presentó un recurso extraordinario, que fue rechazado por la Cámara Federal de Casación Penal. Finalmente, el 25 de abril de 2023, el máximo tribunal penal del país, con los votos de los jueces Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, confirmó la condena por asociación ilícita y falsificación de documento público. La jueza Ángela Ledesma había propuesto conceder el planteo de revisión solicitado por el abogado defensor Pablo Mateo Tesija, pero su postura fue minoritaria. Tras agotar todas las instancias, la defensa recurrió a la Corte Suprema, que desestimó el recurso, dejando firme la condena y propiciando la reciente detención del ciudadano iraní.

