Fernando Polack, el pediatra que creó Alamesa: el restaurante atendido por jóvenes neurodivergentes
La pregunta sobre el futuro laboral y social de los hijos neurodivergentes es una preocupación constante para muchos padres. Esta inquietud, que se intensifica al llegar la mayoría de edad, fue el motor para el doctor Fernando Polack, médico pediatra infectólogo de renombre global, quien decidió crear Alamesa, el primer restaurante de Argentina gestionado en su totalidad por jóvenes neurodivergentes.
Polack, quien lideró la evaluación de la vacuna contra el COVID de Pfizer a nivel mundial, comenzó a idear este proyecto tres años antes de que su hija Julia, hoy de 27 años, terminara la escuela secundaria. Su objetivo fue construir un espacio que ofreciera una verdadera inserción laboral y social, más allá de las estructuras formales que suelen desvanecerse al cumplir los 18 años.
“Yo tenía la preocupación que tenemos todos los padres de chicos con neurodivergencias, que es qué va a hacer tu hija o hijo en el momento en que se caiga esa estructura simbólica que brinda la sociedad (muchas veces vía el estado, otras veces vía privado), que le permite a los chicos coexistir con el sistema formal de educación hasta que llegan a los 18 años. En ese momento se baja el telón y la gente se tiene que arreglar por sí sola”, cuenta Fernando, de 59 años, papá de Julia y de Leandro, tres años mayor.
El profesional, también profesor de pediatría en las universidades Johns Hopkins y Vanderbilt (Estados Unidos) y fundador de la Fundación Infant, comprendió que la clave estaba en pensar desde la perspectiva de su hija, no desde la propia. Así, buscó un entorno amable y la capacidad de realizar una actividad con impacto en otros.
Alamesa: un espacio de trabajo y transformación
Alamesa abrió sus puertas en marzo de 2024 en el barrio de Las Cañitas (Maure 1463) y rápidamente se convirtió en un éxito. El restaurante ostenta puntuaciones sobresalientes en plataformas como Google (4.9) y TripAdvisor (5), reflejo de la calidad del servicio y la experiencia que ofrece.
Actualmente, 37 jóvenes neurodivergentes, con un promedio de 30 años, conforman el 80% del personal. Este modelo de inclusión laboral ha demostrado ser transformador, no solo para los empleados sino también para sus familias.
“Quienes entran a trabajar en Alamesa son jóvenes que hasta entonces no tenían ingresos, que tenían mucha dificultad para encontrar espacios de socialización y que estaban los 12 meses del año disponibles para cuando la familia decidiera tomar vacaciones, que no tenían demasiado para contar de su día a día cuando se sentaban a la mesa. De repente, pasan a ser personas con un empleo formal en relación de dependencia, con un sueldo, que se pueden ir de vacaciones solo cuando les corresponde por su trabajo, y que tienen mucho que contar en la comida familiar sobre su trabajo, sobre sus amigos y sus relaciones, que empiezan a vivir una vida más parecida a la que vivimos todos”.
Según Polack, la experiencia en Alamesa ha dotado a Julia y a sus compañeros de mayor seguridad, capacidad resolutiva y orgullo por su trabajo. La iniciativa desmiente la creencia de que las personas neurodivergentes no pueden realizar ciertas tareas, demostrando que a menudo solo les falta la oportunidad.
El restaurante funciona de miércoles a domingo al mediodía, y a partir de agosto sumará las noches de los jueves, viernes y sábado. El ambiente de trabajo se caracteriza por la generosidad y solidaridad entre los jóvenes, quienes se sienten parte de una “aventura inusual”.
Un futuro posible y con propósito
Fernando Polack subraya que la mayor parte de la tristeza asociada a la discapacidad no se debe a la condición en sí, sino a la soledad. Alamesa, en este sentido, rompe esa vinculación al ofrecer a sus participantes vidas sociales mucho más ricas y con propósito.
La historia de Alamesa es un mensaje esperanzador para las familias de jóvenes neurodivergentes, evidenciando que existe un futuro posible y mejor que la oferta habitual, un futuro que sus hijos merecen.
Jornada especial por el 9 de Julio
Como ya es tradición, Alamesa prepara una celebración especial para el 9 de Julio. Ese día, la calle Maure frente al restaurante (Maure 1643) será cerrada para ofrecer un almuerzo especial, que contará con la participación del destacado chef invitado Roberto Petersen.
Para más información sobre Alamesa, se puede visitar su cuenta de Instagram: @alamesaresto.

