Economía

Importaciones récord por courier impactan en la industria local: ¿el fin de la indumentaria argentina?

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Las compras de productos al exterior realizadas mediante servicios de courier alcanzaron en mayo su segundo registro histórico más alto, con un impacto creciente sobre algunos sectores productivos de la Argentina. Si bien todavía representan una porción menor del total importado, la consultora Analytica advierte sobre las consecuencias para la industria nacional.

Según el relevamiento de Analytica, en el quinto mes del año, las importaciones vía courier totalizaron US$115 millones, lo que representa un incremento del 84,4% respecto al mismo período del año anterior. Este monto constituye el mayor registro para un mes de mayo en dólares constantes y se ubicó apenas por debajo del récord de US$118 millones alcanzado en abril.

En lo que va de 2026, las compras por esta vía acumulan US$518 millones, mostrando un crecimiento interanual del 113,2%. Aunque su participación en el total de las importaciones sigue siendo reducida, al analizar las posiciones a ocho dígitos de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM), ya figuran entre las tres categorías más relevantes. En mayo, por ejemplo, sus niveles de importación fueron similares a los de vehículos de baja cilindrada.

Factores detrás del fenómeno y su magnitud

Ricardo Delgado, presidente de Analytica, explicó que las compras vía courier se estabilizaron en torno a los US$100 millones mensuales desde mediados del año pasado y que, en los últimos meses, comenzaron a mostrar una leve aceleración. Para contextualizar la magnitud del fenómeno, Delgado señaló que este monto equivale cada mes a cerca de un tercio de las ventas registradas en los más de 70 centros de compras —que agrupan más de 6000 locales comerciales— relevados por el Indec.

Este fenómeno, según el economista, responde a una combinación de factores. Por un lado, los salarios reales acumularon una caída cercana al 5% entre septiembre y marzo. Por otro lado, medidos en dólares, crecieron un 14,5% desde diciembre como consecuencia de la apreciación cambiaria.

“Como resultado, los bienes importados adquiridos mediante estos canales se vuelven relativamente más accesibles, especialmente considerando que en muchos casos ya presentan precios inferiores a los del mercado local. Ese ensanchamiento de la brecha de precios compensa los tiempos de espera asociados a la llegada de los productos desde el exterior”, explicó Delgado.

Impacto en la inflación y la producción local

Delgado también sostuvo que este proceso contribuye a moderar las presiones inflacionarias, al intensificar la competencia con la oferta doméstica. Como ejemplo, mencionó el rubro de indumentaria y calzado, cuya inflación fue de apenas 0,3% mensual en el último dato disponible.

A pesar de la moderación inflacionaria que pueden generar, estas compras “generan efectos sobre los sectores productivos locales con los que compiten”, afirmó Delgado. Estos sectores enfrentan simultáneamente una demanda interna debilitada y una mayor competencia de bienes importados.

Esta dinámica, según el economista, ayuda a explicar los bajos niveles de actividad observados en algunas ramas manufactureras. La producción de los sectores textil y de calzado se ubicó en el primer cuatrimestre un 22,8% por debajo del promedio registrado entre 2016 y 2023, mientras que la industria de insumos textiles operó un 40% por debajo de ese nivel.

“No solo les afecta el crecimiento de las importaciones vía courier. También incide el aumento de las importaciones tradicionales de indumentaria y calzado, que alcanzaron niveles máximos desde 2018. Efectos similares podrían observarse en otros rubros, como el de los pequeños electrodomésticos”, concluyó Delgado, anticipando posibles desafíos para otras industrias nacionales.

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