Carga fiscal: el Estado absorbe el 61,9% de lo que genera una hectárea agrícola
El peso de los impuestos sobre la renta generada por una hectárea agrícola en Argentina alcanzó el 61,9% en junio, según un relevamiento de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA). Aunque representa una leve disminución respecto al 62,5% registrado en marzo, la incidencia fiscal se mantiene en un nivel considerablemente elevado.
El informe detalla que este porcentaje incluye impuestos nacionales, provinciales y municipales. La distribución de la renta agrícola muestra que, después de cubrir los costos de producción, el 61,9% se destina al pago de impuestos, el 29,7% corresponde al valor de alquiler de la tierra y solo el 8,5% queda como ganancia para el productor.
Disparidad en los cultivos y alivio para el trigo
El estudio de FADA subraya que el impacto de los costos y la carga impositiva no fue uniforme entre los distintos cultivos. El maíz, por ejemplo, sintió con mayor fuerza el aumento de los costos, lo que influye negativamente en su balance general. La urea, un fertilizante clave, y los fletes registraron subas significativas en los últimos meses, generando preocupación en el sector.
En contraste, el trigo y el girasol experimentaron una mejora en sus precios. Para el trigo, la situación se vio parcialmente aliviada por la baja de las retenciones del 7,5% al 5,5%, una medida que coincidió con un incremento de precios en plena campaña debido al conflicto en Medio Oriente. Según Antonella Semadeni, economista de FADA, “el trigo y girasol se beneficiaron por subas de precio, en trigo también influyó la baja de retenciones”. El precio del cereal aumentó un 15,5% en relación a marzo y un 6,8% respecto a junio del año pasado, mientras que el costo de la urea subió un 48% anual.
El Gobierno nacional había anunciado una reducción escalonada de las retenciones para la soja, girasol, maíz y sorgo a partir de enero próximo, sumándose a la baja ya implementada para el trigo y la cebada.
Composición de la carga impositiva y diferencias provinciales
Para dimensionar el peso de los impuestos, FADA desglosa que el 56,7% de la carga fiscal corresponde a impuestos nacionales no coparticipables, entre los que se destacan las retenciones y el impuesto a los créditos y débitos bancarios. Los impuestos nacionales coparticipables representan el 32,9%, los provinciales el 9,3% y los municipales el 1,1%.
A nivel provincial, los índices de carga impositiva muestran variaciones. Mientras que el promedio nacional fue del 61,9%, provincias como Entre Ríos registraron el porcentaje más alto con un 65,5%. Otros valores incluyen Córdoba con 60,2%, Buenos Aires 59%, Santa Fe 55,6%, La Pampa 58,9% y San Luis 58,2%.
El Índice FADA midió 61,9% para junio de 2026. Esto significa que, cada $100 de renta agrícola, $61,9 se destinan al pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales. Aunque esta medición se ubica por debajo del 62,5% registrado en marzo, el peso de los impuestos continúa elevado.
El informe concluye que la relación entre insumos y producción sigue siendo un desafío. Actualmente, se necesitan cuatro toneladas de maíz para comprar una tonelada de urea, mientras que para el trigo se requieren 3,4 toneladas, lo que refleja la presión sobre la rentabilidad de los productores.

