AFAgate: Quién es Verónica Straccia, la jueza de perfil bajo que hereda la compleja causa contra Toviggino
La investigación sobre la quinta de Pilar asociada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) regresa al Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 10, pero con un cambio significativo al frente: ya no será el juez Marcelo Aguinsky, sino Verónica Straccia, la única mujer en la primera instancia de este fuero, quien se hará cargo del complejo expediente. La magistrada subroga el juzgado desde abril y liderará el caso hasta noviembre, cuando vence su suplencia.
Straccia, de marcado perfil bajo y una extensa trayectoria judicial, es la cuarta magistrada en tomar las riendas del caso en menos de siete meses. Su llegada se produce en un contexto donde la causa ha ganado espesor y visibilidad, exponiendo las intricadas conexiones entre el mundo del fútbol y la Justicia.
El perfil de la jueza Straccia
Con más de 30 años en el Poder Judicial, Straccia construyó su carrera profesional en Lomas de Zamora, donde fue secretaria letrada durante una década. En 2003, accedió por concurso al Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 11, del que es titular. Fuentes del fuero la describen como una “reglamentarista” con “un fuerte apego a las formas y bastante poca plasticidad”, destacando su gran rigor técnico y seriedad.
Su trabajo es valorado en el ámbito judicial, donde la consideran una persona “reservada”, “poco influenciable” y “suficientemente capacitada” para un caso tan sensible. Aunque algunos le atribuyen una ligera tendencia “proimputado”, un sesgo que, según advierten, es común en el fuero. Straccia prefiere el trabajo en silencio, evita los flashes y sigue de cerca la labor de su equipo, siendo descrita como “desconfiada” y crítica del home office.
Un antecedente relevante en su carrera fue el capítulo local de la causa “SwissLeaks” en 2014. En ese expediente, Straccia investigó a más de 4000 personas por presunta evasión impositiva, a partir de información obtenida del banco HSBC de Ginebra. En diciembre de 2021, la jueza sobreseyó a Gabriel Martino y otros ejecutivos del HSBC, acusados de facilitar la apertura de cuentas no declaradas en Suiza.
La causa de la quinta y sus implicancias
La investigación se centra en la quinta de Villa Rosa, Pilar, sospechada de pertenecer al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino. El caso tramita bajo la hipótesis de lavado de dinero y ha sumado elementos como los contratos de la AFA con TourProdEnter, la sociedad de Javier Faroni y Érica Gillette. Esta empresa, que actúa como agente de cobro de fondos de la entidad deportiva en distintas partes del mundo, está bajo la lupa por el presunto desvío de una parte de ese dinero.
El expediente tuvo distintas velocidades. El juez Daniel Rafecas ordenó el primer allanamiento, vinculando a Toviggino con el predio. Luego, Marcelo Aguinsky sostuvo el ritmo de la investigación, consolidando la sospecha de que los dueños formales del predio, el monotributista Luciano Pantano y su madre, la jubilada Ana Conte, no eran los verdaderos propietarios. Cuando el caso se trasladó a la Justicia Federal de Campana, a pedido de los propios investigados, el ritmo se apaciguó.
Quienes conocen a Straccia no esperan que la causa recupere el impulso inicial. Su metodología minuciosa, según indican en el fuero, implica tomarse su tiempo para cada paso. Se especula con que la jueza delegue la investigación en la fiscalía, una práctica habitual en ella pero inédita en este caso, ya que ninguno de los magistrados anteriores optó por esa vía. De ser así, el fiscal Claudio Navas Rial, ya familiarizado con el expediente, será el encargado de marcar el ritmo de la pesquisa.
Serán claves para la causa las últimas medidas ordenadas por el juez anterior, Adrián González Charvay, quien encomendó a expertos de la Corte un análisis contable sobre tres ejes: los movimientos de Real Central (propietaria formal del predio), una tarjeta de crédito de Pantano utilizada para gastos de la flota de autos de la quinta, y el flujo de fondos de TourProdEnter, sociedad que, según reveló LA NACION, habría desviado al menos 40 millones de dólares de la AFA.

