Deportes

El «fuego sagrado» de Scaloni: la obsesión del DT para evitar sorpresas en el Mundial

Compartir:

KANSAS CITY.- En la antesala de un nuevo desafío mundialista, la Selección Argentina vive un ritual minucioso que va más allá de los entrenamientos visibles. Mientras la prensa acreditada atraviesa estrictos controles de seguridad para observar unos minutos a Lionel Messi y al resto de los campeones del mundo en el complejo Compass Minerals, el verdadero trabajo de fondo se gesta en la mente de Lionel Scaloni: sostener el “fuego sagrado” y la vara competitiva del plantel.

El objetivo principal del cuerpo técnico es claro: evitar un tropiezo en el debut, similar al que sufrió el equipo en Qatar 2022 contra Arabia Saudita. Este mensaje de alerta y concentración se intensifica en la recta final de la preparación, buscando asegurar que ningún rival sea subestimado, sin importar su jerarquía aparente.

La estrategia de Scaloni: charlas, exigencia y el recuerdo de Mauritania

Aunque delega parte de la tarea en sus colaboradores como Pablo Aimar, Walter Samuel y Luis Martín, y en referentes del plantel como Lionel Messi, Nicolás Otamendi, Leandro Paredes y Rodrigo De Paul, es Scaloni quien marca el pulso diario. En charlas individuales o en pequeños grupos, el entrenador aborda tanto cuestiones futbolísticas como personales con sus jugadores, tanto en el hotel Origin como en el complejo de Sporting Kansas City.

Para el DT, la exigencia es innegociable. El mensaje es contundente: salvo Messi, nadie tiene el puesto asegurado. La motivación debe ser máxima, sin importar si el adversario es España o un equipo de menor relieve como Argelia, Austria o Jordania, los rivales del Grupo J. Quien no rinda al ciento por ciento no será considerado para el siguiente partido.

Un antecedente que encendió las alarmas y llevó a Scaloni a reforzar el aspecto anímico fue el ajustado triunfo 2-1 sobre Mauritania en marzo. Aquel encuentro, disputado en la Bombonera como reemplazo de la Finalissima, mostró a una Argentina que sufrió para superar al 115° del ranking FIFA. La introspección posterior y las charlas en Ezeiza fueron clave para recuperar el foco.

El debut ante Argelia: una prueba crucial

En la visión de Scaloni, Argelia se perfila como el rival más incómodo de la zona. El entrenador busca que todo el plantel esté completamente enfocado en el estreno, consciente de la importancia emocional de comenzar con una victoria. Argentina no logra un triunfo en el debut mundialista desde hace dos Copas del Mundo, y un buen inicio transmite tranquilidad, reduce la ansiedad y permite una mejor administración de cargas en el futuro.

La experiencia de Qatar, donde la derrota ante Arabia Saudita no solo cortó un invicto de 36 partidos, sino que además complicó el camino desde el primer día, es una lección aprendida. Por ello, Scaloni se inclinó en algunos puestos por jugadores que ya vivieron la experiencia de 2022 y conocen la dinámica de un Mundial. De los 26 convocados en Estados Unidos, 17 fueron campeones en Qatar y 21 han desarrollado toda su trayectoria en la Selección bajo su conducción.

Argelia llega fortalecida, con victorias recientes sobre Países Bajos y una goleada 4-0 a Bolivia. Además, es dirigida por el bosnio-croata Vladimir Petković, quien fue entrenador de Scaloni en Lazio, y cuenta con varios futbolistas en buen presente en el fútbol europeo. Para el DT argentino, más allá del esquema o los nombres, la cuestión emocional será decisiva.

Estamos en un momento importante, estamos bien. Eso no te asegura nada, pero estos jugadores me garantizan que van a dejar todo y seguir jugando como lo están haciendo. Son un espectáculo cuando juegan y cuando defienden. Corren como si no hubiera un mañana, el equipo está. Después, si la pelota entra o no, es secundario. La gente se va a sentir identificada con este equipo, de eso no tengo ninguna duda. El Mundial no lo gana el que juega mejor, hay muchos componentes que ayudan. Vamos a luchar hasta el último momento.

Con estas palabras, Scaloni reafirma su compromiso de mantener el “fuego sagrado” de un plantel que, a pesar de las lesiones, busca su mejor versión con un objetivo compartido: pelear por el título, sabiendo que en un Mundial, el favoritismo dura hasta que la pelota empieza a rodar.

Compartir: