Crisis en Santa Cruz: el gobernador denuncia intento de «derrocamiento» tras rechazo legislativo
La provincia de Santa Cruz se encuentra sumergida en una severa crisis, con un gobernador que denuncia un intento de “derrocamiento” y una situación de tensión social que escala. La advertencia del mandatario provincial surge luego de que la Legislatura, dominada por el kirchnerismo, rechazara un proyecto de endeudamiento clave para la gestión.
La situación se agravó con la toma de la Jefatura de Policía por parte de efectivos retirados. La medida de fuerza es una respuesta contundente al rechazo de los aumentos salariales ofrecidos por el gobierno provincial, que los uniformados consideran insuficientes frente a la compleja situación económica que atraviesa la provincia y el país.
Conflicto político y búsqueda de financiamiento
En este contexto de ebullición, el gobernador de Santa Cruz se presentó ante la Legislatura provincial, donde reclamó a los diputados, en su mayoría alineados con el kirchnerismo, que le otorguen “las mismas herramientas que a los gobiernos anteriores”. Esta frase resuena como una crítica directa a la oposición interna, recordando que gestiones previas, todas de extracción peronista, contaron con el respaldo para sus proyectos financieros.
El rechazo al endeudamiento profundiza la asfixia financiera de la provincia, limitando las posibilidades de afrontar compromisos salariales y operativos. Ante este escenario, el gobierno de Santa Cruz se encuentra analizando la posibilidad de solicitar fondos directamente a la Nación. Esta alternativa, si bien podría ofrecer un respiro económico, también pone de manifiesto la delicada situación de las finanzas provinciales y la incapacidad de resolverla con recursos propios o mediante acuerdos internos.
La crisis en Santa Cruz combina elementos de conflicto gremial, confrontación política y una acuciante necesidad de recursos. La denuncia del gobernador sobre un intento de “derrocamiento” eleva el tono de la discusión y sugiere que la disputa va más allá de un mero desacuerdo presupuestario, ingresando en el terreno de la gobernabilidad de la provincia patagónica.

