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Caso Paulina Lebbos: la Corte Suprema confirmó la condena por encubrimiento para el exfiscal Carlos Albaca

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La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la pena de seis años de prisión para el exfiscal Carlos Albaca, quien tuvo a su cargo, durante siete años, la investigación del homicidio de Paulina Lebbos, la joven asesinada en 2006 en Tucumán. El crimen, que conmocionó a la provincia, continúa sin esclarecerse en cuanto a sus autores materiales.

Albaca se encuentra detenido desde 2023, cumpliendo la condena por haber sido encontrado culpable de “incumplimiento de los deberes de funcionario público”. Su defensa había presentado un recurso de queja ante la Corte Suprema, pero los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkratz y Ricardo Lorenzetti consideraron que el planteo era inadmisible, aplicando el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

“Albaca tuvo a su cargo la investigación del crimen de Lebbos durante siete años, tiempo durante el cual la causa estuvo prácticamente paralizada. Según se determinó, Albaca estableció ocho hipótesis distintas, no profundizó en la investigación de ninguna de ellas y mantuvo el expediente bajo secreto de sumario. Sólo en 2013 Alberto Lebbos, el padre de la víctima, tuvo acceso a numerosas insistencias”, sostuvieron fuentes del máximo tribunal.

El crimen de Paulina Lebbos y un largo camino sin justicia

Paulina Lebbos tenía 22 años y era madre cuando desapareció la noche del 26 de febrero de 2006, tras reencontrarse con su exnovio, César Soto, luego de ir a bailar en un boliche de San Miguel de Tucumán. Su cuerpo fue encontrado el 11 de marzo de ese mismo año por personal de la Policía de Tucumán, arrojado en un barranco y atrapado entre la vegetación. El cadáver, identificado tres días después, presentaba un avanzado estado de descomposición, heridas de arma blanca, quemaduras de cigarrillos y desprendimiento de cuero cabelludo.

El caso, que hace casi 20 años puso en jaque al poder político tucumano, sigue impune. El mes pasado, un nuevo revés para la familia Lebbos llegó con la absolución de César Soto, el exnovio de la víctima, por el beneficio de la duda. Los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica también absolvieron a Sergio Kaleñuk, hijo del entonces secretario del exgobernador José Alperovich (2003-2015), quien no había sido acusado por el Ministerio Público Fiscal. Soto había llegado a juicio imputado por homicidio agravado por alevosía, mientras que Kaleñuk estaba acusado de encubrimiento agravado.

“Veinte años pidiendo que investiguen, veinte años protegiendo delincuentes, esta es la Justicia que tenemos en Tucumán”, afirmó Alberto Lebbos, padre de la víctima, tras conocer el veredicto. Lebbos, quien ha mantenido la lucha por justicia durante dos décadas, anticipó que continuará insistiendo. “Sigan protegiendo asesinos. Ahora vamos a seguir insistiendo”, aseguró.

El veredicto se dictó tras 16 audiencias y la declaración de 44 testigos. El fiscal Carlos Sale había solicitado prisión perpetua para Soto, pero el tribunal falló en sentido contrario. La familia Lebbos, incluida Rosa Lebbos, hermana de Paulina, manifestó su intención de impulsar una apelación a este veredicto.

Giro en la investigación: confesión de un testigo clave

En febrero pasado, el caso Paulina Lebbos tuvo otro giro relevante. Dos semanas antes del inicio del reciente debate oral, Virginia Mercado, la mejor amiga de Paulina y una de las últimas personas en verla con vida, admitió haber mentido durante el juicio de 2018. Mercado llegó a un acuerdo con el Ministerio Público Fiscal para una pena de tres años de prisión de ejecución condicional por encubrimiento.

En esa audiencia, Mercado ratificó lo pactado y confesó ante el juez que había mentido en el juicio de 2018-2019, donde fueron condenados por encubrimiento el exministro de Seguridad de Tucumán, Eduardo di Lella, y el exjefe de la Policía provincial, Hugo Sánchez, entre otros. El Ministerio Público Fiscal provincial consideró que la actitud de Mercado no era un simple falso testimonio, sino una acción deliberada para obstruir el descubrimiento de la verdad, lo que llevó a su acusación por encubrimiento agravado en perjuicio de la administración de Justicia. A pesar de reconocer sus mentiras, Mercado no reveló qué sucedió exactamente ni señaló a los presuntos autores materiales e ideológicos del asesinato.

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