Caso Adorni: la Justicia pidió su nueva DDJJ y pone la lupa en el origen de los US$500.000 no declarados
El fiscal Gerardo Pollicita solicitó a la Oficina Anticorrupción (OA) la nueva declaración jurada de bienes del jefe de Gabinete Manuel Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti. Ambos están siendo investigados por supuesto enriquecimiento ilícito, y la medida judicial busca esclarecer el origen de un patrimonio de unos 500.000 dólares que Adorni habría incorporado recientemente a su patrimonio sin haberlo declarado previamente.
La solicitud de la Justicia se produce luego de que Adorni presentara la declaración correspondiente al último período 2025, en la que supuestamente incluyó este capital. En una entrevista televisiva reciente, el funcionario explicó que 300.000 dólares provienen de inversiones en criptomonedas y el resto de dinero encontrado tras el fallecimiento de su padre.
Mientras la declaración jurada de Adorni es de acceso público, la de su esposa es de carácter reservado y solo puede ser accedida por la Justicia bajo pedido expreso. Esta nueva presentación ha sido recibida con escepticismo en los tribunales, donde las explicaciones públicas del funcionario no habrían convencido y ahora deberá probarlas en la causa.
La carga de la prueba invertida y la mirada judicial
En los delitos de enriquecimiento ilícito, la carga de la prueba se invierte. Esto significa que es el funcionario investigado quien debe demostrar la licitud del origen de sus bienes, a diferencia de otros ilícitos donde se presume la inocencia del imputado y el fiscal debe probar la culpabilidad.
“Comienza ahora una nueva investigación”, dijeron a LA NACION fuentes judiciales que mencionaron que ahora se debe acreditar de dónde surgieron los primeros 200.000 US$ que dijo el jefe de Gabinete que invirtió en criptomonedas y se transformaron en más de medio millón de dólares.
Fuentes judiciales consultadas por LA NACION expresaron sus dudas sobre las operaciones en criptomonedas, especialmente sobre el origen de los 200.000 dólares iniciales que Adorni habría invertido, supuestamente en 2014. En ese entonces, no era requisito identificarse con nombre y apellido para comprar criptomonedas, lo que dificulta la reconstrucción de la cadena de operaciones. No se descarta la posibilidad de un “mutuo cripto”, es decir, que alguien le haya prestado dinero digital o las claves para operar.
Evasión y contradicciones en las explicaciones
Más allá de la investigación por enriquecimiento, en Comodoro Py se destacó que las recientes declaraciones de Adorni implican la confesión de un delito continuado de evasión. Aunque las normativas actuales podrían impedir su persecución por este hecho, fuentes judiciales señalaron que el funcionario habría mentido durante dos años y medio.
En los tribunales también se subraya que la regularización de su situación patrimonial se produce justo cuando existe una investigación en curso. “Sin causa no hubiera hecho nada”, sostuvieron funcionarios judiciales cercanos al caso.
Adorni, en la entrevista con LN+, justificó la omisión de estos activos afirmando que se trataba de ahorros acumulados durante años “en negro”.
“Ahorramos en negro como todos los argentinos”, afirmó.
Cuando se le preguntó por qué no los declaró, respondió: “No lo declaramos porque la manera de escaparse de la vieja política era tener un ahorro en negro. Nunca se me hubiese ocurrido ahorrar en blanco en aquellos años”.
El jefe de Gabinete aseguró haber rectificado sus declaraciones juradas de 2023 y 2024, e incorporado activos por un monto cercano a los 500.000 dólares. Atribuyó este capital a ahorros personales y a ganancias por inversiones en criptomonedas, calificando la omisión como “un error” y comprometiéndose a pagar los impuestos correspondientes.
Sus explicaciones actuales contrastan con afirmaciones previas de marzo, donde había asegurado: “Quédense tranquilos que efectivamente todo lo que tiene que estar declarado lo está en cada uno de los organismos tal como corresponde”.
Adorni detalló que sus ahorros provienen de 25 años de trabajo en el sector privado junto a su esposa. Mencionó un primer monto de dinero encontrado tras el fallecimiento de su padre en 2002, y luego la unificación de ahorros con su esposa. Sobre las criptomonedas, explicó que comenzó a incursionar en el bitcoin en 2013 y a invertir “fuerte” en 2014, logrando una ganancia de 300.000 dólares sobre una inversión inicial de 200.000 dólares entre 2014 y 2018.

