Ranking productivo: CABA y Neuquén lideran las oportunidades en la era Milei, según consultora de Lacunza
Un nuevo ranking privado elaborado por la consultora Empiria, que dirige el exministro de Economía Hernán Lacunza, revela cuáles son las provincias argentinas con mayores oportunidades en el actual escenario económico impulsado por el gobierno de Javier Milei. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y Neuquén se posicionan como las jurisdicciones más favorecidas, mientras que Formosa y La Rioja se encuentran en el fondo de la tabla, reflejando las dificultades que enfrentan ante el cambio de modelo.
El informe surge en un contexto de heterogeneidad sectorial, donde actividades como el agro, la minería, la energía y los bancos muestran un despegue, impulsadas por las políticas libertarias. En contraste, sectores como la construcción, el comercio y la industria sufren el impacto de la reconfiguración económica. Esta fragmentación tiene un claro correlato regional, beneficiando a las provincias del centro rural y la región cordillerana por sobre los grandes centros urbanos con mayor densidad industrial.
El impacto en la producción y el empleo
La Unión Industrial Argentina (UIA) informó recientemente que el 38% de las empresas relevadas experimentó una caída en su nivel de producción en abril, en comparación con el primer trimestre del año. Las ventas y el empleo también mostraron un descenso. Según el think tank Misión Productiva, basándose en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), casi el 60% de las ramas productivas privadas destruyó empleo registrado entre noviembre de 2023 y febrero de 2024, lo que representa 554 de las 948 actividades relevadas.
En este marco, la consultora Empiria desarrolló su primer ranking productivo provincial.
“Lo que hicimos fue ordenar las 24 provincias en términos productivos. Como se abarcan muchas áreas, dividimos el análisis en cuatro atributos: capacidad productiva, tamaño de mercado, atracción de inversiones y presión impositiva”, explicó Bautista Santamarina, de Empiria, a LA NACION.
Los atributos fueron ponderados de la siguiente manera: Capacidad Productiva (40%), Tamaño de Mercado (30%), Atracción de Inversiones (20%) y Presión Impositiva (10%).
Las provincias destacadas y las rezagadas
La Ciudad de Buenos Aires lidera el ranking general, destacándose por su sólida posición en casi todos los atributos. Ocupa el primer lugar en capacidad productiva, el tercero en tamaño de mercado, y sobresale en infraestructura y capital humano, consolidándose como el principal centro urbano del país.
Neuquén se ubica en el segundo puesto, impulsada principalmente por su liderazgo en atracción de inversión, con US$36.953 millones en proyectos RIGI y altos niveles de permisos de construcción. Su elevada capacidad productiva, con un Producto Bruto Geográfico (PBG) per cápita de $39.000 millones y US$6451 millones en exportaciones per cápita, refuerza esta posición. Los autores del informe, entre ellos Santamarina y Lucas Tettamanti de Empiria, atribuyen este resultado al crecimiento de Vaca Muerta y el dinamismo de la industria hidrocarburífera.
La provincia de Buenos Aires se encuentra en el tercer lugar. A pesar de mostrar debilidades estructurales en capacidad productiva y atracción de inversiones, su posición se sostiene por ser la primera en el atributo de tamaño de mercado, albergando al 39% de la población del país y liderando las ventas de supermercado y la demanda de energía eléctrica industrial.
En cuanto a la atracción de inversiones, Río Negro (2°) y San Juan (3°) se destacan después de Neuquén, concentrando proyectos RIGI de gran escala en hidrocarburos y minería (US$19.589 millones y US$25.029 millones, respectivamente). Las tasas de Ingresos Brutos más bajas se registran en Mendoza (1% para Industria), seguida por Formosa, Chaco y CABA. En el caso de Formosa y Chaco, esto sugiere un esfuerzo por reducir la carga tributaria para compensar deficiencias estructurales en desarrollo e inversión.
Metodología y proyecciones
El ranking de Empiria pondera doce variables agrupadas en los cuatro atributos mencionados: capacidad productiva (PBG per cápita, empleo privado, nivel educativo, cantidad de empresas y exportaciones), tamaño de mercado (salario medio, ventas de supermercados y demanda de energía industrial), atracción de inversión (proyectos RIGI, permisos de construcción y gasto en obra pública) y presión impositiva (alícuota media de Ingresos Brutos para cuatro sectores).
Los economistas de la consultora de Lacunza concluyen que el cambio estructural en Argentina “deja al descubierto las ineficiencias que acarreaba una economía altamente regulada y cerrada al comercio internacional”. Si bien la reversión hacia una economía más abierta reasigna recursos de sectores ineficientes hacia otros con ventajas comparativas, advierten que el proceso “no es lineal ni gratuito en términos sociales, demográficos y laborales”.

