Biodiesel: la industria «en jaque» por la caída de producción y a la espera de una nueva ley
La industria del biodiesel en Argentina atraviesa un momento crítico, operando con solo el 75% de su capacidad instalada y mostrando una significativa caída en su producción desde el pico alcanzado en 2017. El sector se encuentra a la expectativa de una nueva ley que podría redefinir su futuro, mientras los volúmenes actuales distan mucho de los registrados hace una década.
La producción de este biocombustible ha experimentado un descenso pronunciado en los últimos años. En la actualidad, no se genera ni la mitad del volumen que la industria lograba obtener diez años atrás, lo que evidencia un estancamiento prolongado y una falta de aprovechamiento de la infraestructura existente.
Cifras que preocupan: un sector por debajo del promedio
Durante el primer cuatrimestre del año, la producción acumulada de biodiesel alcanzó las 308.565 toneladas. Si bien esta cifra representa un incremento del 16% en comparación con el mismo período del año anterior, el balance general sigue siendo negativo. Este total se ubica un 25% por debajo del promedio de los últimos cinco años y constituye el tercer registro más bajo desde 2010.
Estos datos reflejan la profunda crisis que atraviesa la industria, que no logra recuperar los niveles de actividad previos. La dependencia de un marco regulatorio estable y previsible se vuelve crucial para un sector que busca reactivar su capacidad productiva y volver a ser un actor relevante en la matriz energética y exportadora del país.

