Precios de la carne vacuna: el IPCVA reporta estabilidad en mayo con suba de pollo y cerdo
Los precios de la carne vacuna mostraron una notable desaceleración durante mayo, registrando una variación de apenas 0,1% respecto al mes anterior. Así lo reveló el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que monitorea más de 30.000 precios semanalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Córdoba y Rosario. Esta estabilidad contrasta con la suba interanual del 57,9% que acumula el sector, y se da en un contexto donde el pollo y el cerdo consolidan su posición como alternativas más económicas en la mesa de los argentinos.
El relevamiento del IPCVA detalla comportamientos heterogéneos según el canal de venta y las regiones. Mientras que en las carnicerías los precios de la carne vacuna retrocedieron 0,4% en mayo, en los supermercados aumentaron 1,2%. Sin embargo, en la comparación interanual, los incrementos siguen siendo significativos: 61% en carnicerías y 51,2% en supermercados.
Diferencias por zonas y cortes
La evolución de precios también fue dispar dentro del AMBA. Se observaron bajas del 1% en la Ciudad de Buenos Aires y 0,07% en el sur del conurbano, mientras que los valores subieron 1,2% en el norte y 0,4% en el oeste del Gran Buenos Aires. A nivel socioeconómico, los comercios en barrios de ingresos altos registraron un alza promedio del 1,1%, mientras que en los sectores medios permanecieron estables y en los de menores ingresos se detectó una caída del 0,4%.
Entre los cortes que más aumentaron en mayo, se destacaron la picada común (+2,9%), el lomo (+2%) y la picada especial (+1,8%). En contrapartida, los mayores retrocesos se registraron en el cuadril (-1,8%), la falda (-1,7%) y la colita de cuadril (-1,3%). En cuanto a las categorías de hacienda, el precio de la carne de novillito cayó 0,3%, el novillo se mantuvo estable, y las carnes de vaquillonas y terneras mostraron una suba del 1,1%.
Supermercados, más competitivos y el avance de pollo y cerdo
Un dato relevante es la persistente ventaja de precios de los supermercados frente a las carnicerías en la mayoría de los cortes populares. El asado, por ejemplo, es un 16,2% más barato en las grandes superficies, la falda un 33,6% y la picada común un 23,2%. En el caso de la nalga, la diferencia a favor de los supermercados es de aproximadamente $3.346 por kilo, equivalente al 14,8%. En promedio, el precio de la carne en supermercados representa el 89% del valor observado en carnicerías.
Mientras la carne vacuna se estabilizaba, el pollo fresco aumentó 2,3% en mayo (acumulando 38,9% interanual) y el pechito de cerdo subió 2,8% (23,6% interanual). A pesar de estos incrementos, ambos productos continúan mejorando su relación de precios con la carne bovina. Según el IPCVA, en mayo se podían adquirir 3,59 kilos de pollo fresco con el valor equivalente a un kilo de asado. La ventaja del cerdo es aún mayor: un kilo de asado permitía comprar 1,98 kilos de pechito de cerdo, una relación un 35% superior a la de un año atrás. Esta tendencia sugiere un mercado de carnes más equilibrado y una reconfiguración en los hábitos de consumo de los argentinos.

