Ciclogénesis: lluvias sorpresivas mejoran el panorama del trigo en la región agrícola
Las lluvias registradas durante el fin de semana sorprendieron a los especialistas y productores agropecuarios en amplias zonas productivas de Argentina, dejando acumulados de agua superiores a lo esperado para esta época del año. Este fenómeno, impulsado por una ciclogénesis, mejora significativamente las perspectivas para la siembra de trigo, especialmente en el centro y norte de la región agrícola.
Las precipitaciones, que en algunas localidades superaron los 80 milímetros en dos jornadas consecutivas, llegaron en un momento crucial. Mientras que la semana pasada la siembra de trigo en la zona núcleo ya avanzaba sobre el 45% de la superficie prevista, la continuidad de las labores dependía de nuevas lluvias en sectores donde la humedad superficial comenzaba a ser insuficiente. Ahora, este aporte hídrico puede transformarse en un estímulo adicional para el cereal, alentando incluso una mayor superficie sembrada.
Balance hídrico y la sorpresa de los especialistas
Los acumulados de agua fueron heterogéneos, oscilando entre uno y cinco milímetros en algunas áreas, pero superando los 80 milímetros en otras. Según la red de estaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Pozo del Molle, en Córdoba, encabezó los registros con 82 milímetros, seguido por Colonia Almada con 44 mm, Laboulaye con 41 mm y Baradero con 40 mm. «Estamos sorprendidos porque fue mucha más agua de la que se estaba esperando», afirmó Cristian Russo, jefe de Estimaciones Agrícolas de la BCR.
Russo explicó que el fenómeno se debió a la formación de una nueva ciclogénesis, un sistema de baja presión sobre el Río de la Plata que, combinado con el ingreso de aire cálido y húmedo, generó lluvias de magnitud. «Estamos viendo registros de más de 80 milímetros en Córdoba, algo muy extraño para junio. Junio tiene una media de no mucho más de 25 milímetros», detalló el especialista.
Impacto en la campaña de trigo y proyecciones futuras
La llegada de estas lluvias se produce en un contexto donde la siembra de trigo ya mostraba un ritmo superior al promedio de los últimos cinco años. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires también destacó el efecto positivo, señalando que la buena oferta hídrica inicial en las regiones del centro y norte del país favoreció una emergencia adecuada de los lotes tempranos y permitió un avance récord del 32,4% del área proyectada al 3 de junio.
Este cambio de escenario es relevante, ya que semanas atrás la propia BCR había reducido en 500.000 hectáreas su proyección nacional de siembra de trigo para la campaña 2026/27, estimando 6,6 millones de hectáreas frente a los 7,1 millones del ciclo anterior. Los motivos eran el aumento del costo de la urea y los ajustados márgenes económicos del cultivo. Ahora, las lluvias podrían revertir en parte esa tendencia.
«Hay zonas que con estas lluvias, este milimetraje extra, en el sur de Córdoba va a incentivar un poquito a sembrar tal vez un poco más», afirmó Russo, quien incluso anticipó: «Da una sensación de que este va a ser un año muy bueno para las gramíneas».
Para Russo, estas precipitaciones podrían ser una señal de un escenario climático favorable para los próximos meses. «Nos da una señal de que va a ser un año que puede ser muy interesante para el trigo», sostuvo, y agregó: «Desde la Bolsa pensamos que este año puede ser mejor todavía que el año que pasó. No superexcelente como el del año pasado, pero sí un año muy bueno en valores normales».
Desafíos en la cosecha gruesa y pronóstico del tiempo
A pesar de los beneficios para el trigo, el agua no genera el mismo efecto en todas las regiones. Cecilia Conde, especialista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, advirtió que las precipitaciones recientes provocaron situaciones de saturación hídrica en áreas del sudeste bonaerense, la Cuenca del Salado y el centro de Buenos Aires. En estas zonas, los excesos de humedad dificultan el ingreso de las máquinas y ralentizan la recolección de soja y maíz.
La finalización de la cosecha gruesa dependerá ahora de un período de tiempo más estable que permita el drenaje de los excedentes acumulados.
Respecto a las próximas semanas, Germán Heinzenknecht, climatólogo de la consultora Applied Climatology, destacó que, si bien hubo zonas con acumulados menores, la humedad disponible resulta suficiente para sostener el ritmo de implantación del cereal. Anticipó que los próximos días predominarán condiciones más estables, con mayor presencia de sol y una reducción gradual de la humedad ambiental, lo que facilitará las tareas a campo. Hacia el próximo fin de semana podría regresar cierta inestabilidad, aunque sin lluvias significativas ni frío extremo.
«Esta semana vamos a tener bastante más sol. Vamos a empezar lentamente a salir de ese ambiente tan húmedo», afirmó Heinzenknecht.

