El Gran Rosario supera a Nueva Orleans y Santos como polo agroexportador mundial
El Gran Rosario se consolidó como el principal nodo agroindustrial exportador de alcance global, superando en volumen de despachos a importantes puertos como el de Nueva Orleans en Estados Unidos y la Cuenca de Santos en Brasil. Esta vasta región portuaria, que se extiende a lo largo de 70 kilómetros del Río Paraná entre Timbúes y Arroyo Seco, concentra 70 terminales y alberga la mayor y más moderna industria aceitera del sistema global, según un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Durante el año pasado, el complejo portuario rosarino embarcó un total de 75.7 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos, una cifra que, según el analista internacional Jorge Castro, evidencia una extraordinaria eficacia logística y organizativa. Este desempeño le otorga un papel absolutamente central en el comercio internacional de productos agrícolas del siglo XXI.
Liderazgo en volúmenes y comparación internacional
La BCR destaca que el volumen despachado por el Gran Rosario supera los 74.8 millones de toneladas canalizados por Nueva Orleans y los 60 millones de toneladas de Santos. Estos datos revelan una integración casi completa entre producción primaria, procesamiento industrial y logística portuaria en la provincia de Santa Fe, que gestiona más del 70% de la producción agrícola nacional.
La región del Gran Rosario es también un espacio profundamente transnacionalizado, con una participación protagónica de grandes empresas globales de agroalimentos como Cargill, ADM, Dreyfus y la compañía china Cofco / Noble, esta última la mayor importadora de agroalimentos de la República Popular China.
Ubicación estratégica y proyecciones futuras
La ubicación geopolítica del Gran Rosario es un factor clave de su relevancia internacional. Sus tierras productivas, consideradas entre las más fértiles del mundo, se encuentran a no más de 300 o 400 kilómetros de las instalaciones portuarias. Esto ha permitido que el Gran Rosario se convierta en el puerto oceánico agroalimentario más grande del mundo, capaz de transportar directamente el núcleo del sistema agroindustrial argentino a más de 150 mercados internacionales a través de buques que remontan el Río Paraná.
En el caso de la soja, con 40.9 millones de toneladas embarcadas en 2025, el Gran Rosario se posiciona como el segundo nodo exportador global, solo detrás del Puerto de Santos. Para el maíz, la región ocupa también el segundo lugar mundial con 22.8 millones de toneladas, esta vez superado únicamente por el Puerto de Nueva Orleans, cabecera de la Cuenca del Mississippi. Brasil y Estados Unidos son, respectivamente, los dos primeros exportadores de soja y maíz a nivel global.
Según Jorge Castro, el desarrollo del Gran Rosario es un anticipo de la Argentina que se vislumbra, una que profundiza y acelera la transformación macroeconómica, financiera y cambiaria iniciada en los últimos dos años, basada en el superávit fiscal y la eliminación de la inflación. Esta estrategia implica la apertura de su economía y su plena integración al sistema global, dejando atrás un modelo económico cerrado y proteccionista. Se proyecta que las exportaciones argentinas superen los U$S 100.000 millones este año, un récord histórico, y que el país alcance un doble superávit fiscal y de cuenta corriente en 2026, lo que permitiría cerrar la crisis crónica de su sector externo, conocida como el “estrangulamiento de la balanza de pagos”.

