Ariana Harwicz, entre la ópera en el Colón y la polémica de Madrid
La escritora argentina Ariana Harwicz vive semanas de alta intensidad, marcadas por el reciente estreno de su primer libreto operístico, Dementia, en el prestigioso Teatro Colón de Buenos Aires. Este debut escénico llega poco después de que la autora se recuperara de un accidente automovilístico, sumando un matiz dramático a su incursión en un nuevo género artístico.
En este contexto, Harwicz compartió sus reflexiones sobre el desafío que implicó adaptar su escritura a las exigencias de la música, un proceso que, según sus propias palabras, difiere sustancialmente de la libertad que encuentra en la novela. “En la novela las palabras son soberanas. En la ópera, no”, declaró la escritora, marcando una clara distinción entre ambos formatos.
El desafío de escribir para la ópera
El proceso de creación de Dementia representó para Harwicz una experiencia inédita. Acostumbrada a la autonomía de la prosa literaria, la autora se enfrentó por primera vez a la necesidad de subordinar el texto a la estructura musical, trabajando en estrecha colaboración con la composición para que cada palabra y frase se integrara armónicamente con la partitura. Este ejercicio de contención y adaptación la llevó a explorar nuevas facetas de su oficio y a comprender las particularidades del lenguaje operístico, donde la voz y la instrumentación dictan el ritmo y el énfasis.
La obra, que ya se presenta en uno de los escenarios más importantes de la Argentina, marca un hito en la trayectoria de Harwicz, reconocida por su estilo incisivo y provocador en la literatura. Su desembarco en la ópera sugiere una búsqueda de nuevos horizontes expresivos y una voluntad de experimentar con formas artísticas que trascienden la página escrita.
Polémica en la Feria del Libro de Madrid
Paralelamente a su actividad en el Colón, Ariana Harwicz también se refirió a un episodio reciente que generó controversia: la cancelación de una charla que tenía prevista en la Feria del Libro de Madrid. Según explicó la escritora, esta suspensión se debió a “diferencias políticas”, un tema que no es ajeno a su obra ni a su perfil público.
En la novela las palabras son soberanas. En la ópera, no.
Este incidente en la capital española subraya cómo las posturas ideológicas pueden impactar en los espacios culturales, incluso en eventos de gran envergadura como una feria del libro internacional. La autora, conocida por no eludir temas complejos y por su posicionamiento crítico, se ve así envuelta en debates que trascienden lo puramente artístico.

