Murió José Sanfilippo: el día que trajo a Perón de regreso y su ferviente militancia peronista
José Francisco Sanfilippo, leyenda del fútbol argentino y máximo goleador histórico de San Lorenzo, falleció este jueves a los 91 años. Más allá de su prolífica carrera deportiva, el “Nene” mantuvo una profunda y activa vinculación con el peronismo, que lo llevó incluso a ocupar cargos públicos y a protagonizar uno de los momentos más trascendentales de la historia del movimiento: la repatriación de Juan Domingo Perón en 1972.
Sanfilippo fue uno de los pocos deportistas que integró la comitiva que viajó a Europa en el vuelo chárter que trajo de regreso al país a Perón, tras 18 años de exilio, el 17 de noviembre de 1972. Un hito que marcó su vida y del que siempre recordó detalles con emoción y vivacidad.
El histórico vuelo desde Roma con Perón
El ex futbolista rememoró en varias oportunidades cómo fue convocado para ese viaje. “Me convocaron Lorenzo Miguel y Ricardo Otero, quien después sería ministro de Trabajo. El otro deportista que viajó fue Abel Cachazú, boxeador”, contó sobre aquel momento histórico. El vuelo, que partió de Roma y realizó una escala en Dakar, duró 15 horas y estuvo cargado de una expectativa inmensa.
“Perón estaba en la parte privada del avión que tenía ocho asientos. Lo saludé cuando ingresé a la nave y después, ya en vuelo, me volví a acercar y le dije que si tenía ganas de hablar de fútbol charlábamos un rato…él me agradeció con su sonrisa característica. Lorenzo me dijo que Perón tenía que descansar. Yo estaba cerca de Matera, el neurocirujano. Fueron 15 horas de vuelo desde Roma, incluida una escala en Dakar. El clima era de fiesta, había mucha emoción. Cuando el capitán de la nave anunció que estábamos llegando a territorio argentino comenzamos a cantar la Marcha Peronista. Y creo que también cantamos el Himno nacional. Pero sorpresivamente estuvimos girando dos horas en el aire antes de aterrizar. La pasamos fulero. Empezamos a mirar por las ventanillas. Yo tenía 37 años, dos hijos y me asusté. Estaban los militares (el gobierno de Agustín Lanusse) y uno no sabía si un loco podía agarrar una avioneta y estrellarse contra el avión que estábamos. Finalmente aterrizamos, eran las 11 de la mañana.”
La llegada a Ezeiza fue tensa, con el avión girando durante dos horas antes de aterrizar, lo que generó preocupación entre los pasajeros ante la incertidumbre del contexto político bajo el gobierno de facto de Agustín Lanusse.
Desde Parque Chacabuco al contacto con Perón
El fervor peronista de Sanfilippo se gestó desde su infancia humilde en Parque Chacabuco. “Yo tenía 10 años, era 1945, recién asomaba el peronismo. Pero me acuerdo que le agarré dos tapas de olla a mi vieja y con los pibes del barrio, en Parque Chacabuco, para jorobar un poco, salimos a gritar ¡Viva Perón!”, rememoró. Unos años después, su padre, ex simpatizante radical, los llevó a él y a su hermano a la Avenida 9 de Julio, donde la familia, por primera vez, tomó sidra y recibió juguetes y pan dulce, un gesto que los marcó profundamente.
El primer contacto personal con Perón ocurrió en 1951, cuando el entonces presidente recibió en la Casa Rosada a los participantes de los Campeonatos Evita. Sanfilippo se afilió al peronismo y forjó amistad con dirigentes de la UOM como Lorenzo Miguel y José Ignacio Rucci, ambos hinchas de San Lorenzo. Incluso, durante el exilio de Perón, lo visitó en Puerta de Hierro, Madrid, en varias ocasiones cuando viajaba con equipos de fútbol.
Después del histórico vuelo, Sanfilippo volvió a encontrarse con Perón en su residencia de Gaspar Campos junto a otros futbolistas. “Siento alegría por todo eso, para mí fue un privilegio el ser parte de ese momento. Hoy a la distancia veo que a nadie el pueblo quiso tanto como a él. Cuando murió sentí una gran tristeza y me vino a la memoria esa imagen en la 9 de Julio con mi papá buscando los regalitos”, expresó el ex goleador, aunque también criticó a quienes, según él, “usaron a Perón sólo para ganar las elecciones”.
Su paso por la función pública
La militancia de Sanfilippo lo llevó a la función pública en 1989. Tras la victoria de Carlos Menem en las elecciones nacionales, fue designado subsecretario de Deportes en la Municipalidad de Buenos Aires. Sin embargo, su paso por el cargo fue breve y estuvo marcado por polémicas, decidiendo retirarse poco tiempo después.

