Economía

Bayer analiza volver al negocio de la soja en Argentina si hay cambios en la ley de semillas

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Rodrigo Santos, el máximo referente global del negocio agrícola de Bayer y presidente de Crop Science de Bayer AG, visitó Argentina y dejó definiciones clave sobre el presente y futuro del sector. Tras recorrer los principales mercados agrícolas del mundo, el ejecutivo brasileño evaluó nuevos proyectos en el país, dejó abierta la puerta a un eventual regreso al negocio de semillas de soja y anticipó la posible introducción de un nuevo cultivo para biocombustibles.

La compañía, que discontinuó su negocio de semillas de soja en Argentina en 2021, condiciona su retorno a un marco legal que fortalezca la propiedad intelectual. Santos también repasó las tecnologías que, según anticipó, transformarán la agricultura en los próximos años, como la edición génica y la inteligencia artificial, y destacó el potencial de crecimiento del país, aunque advirtió sobre los desafíos del cambio climático y la necesidad de generar condiciones para recuperar inversiones.

El potencial argentino y la propiedad intelectual

Para Santos, Argentina posee una oportunidad única en el escenario global de la producción de alimentos. En un contexto de creciente demanda mundial y la urgencia de reducir el impacto ambiental, el país reúne las condiciones para ganar protagonismo. Sin embargo, el directivo considera que Argentina está lejos de aprovechar todo su potencial.

“Vamos a tener 10.000 millones de personas en este planeta y una mayor demanda de proteínas. Entonces abastecer de alimentos es un elemento muy importante. Necesitamos mejorar un 50% la producción en los próximos diez años. Y al mismo tiempo está el cambio climático y se necesita reducir las emisiones de carbono, incluyendo en la agricultura”, afirmó Santos.

A pesar de reconocer el espíritu emprendedor de los productores y la competitividad de la operación agrícola, el ejecutivo fue contundente: “La Argentina tiene un enorme potencial, pero, probablemente, es uno de los potenciales más desaprovechados que veo a nivel global”. Para que este potencial se traduzca en nuevas inversiones, es crucial generar condiciones que permitan recuperar el capital invertido en innovación. En este punto, la discusión sobre la ley de semillas y la protección de la propiedad intelectual es central para Bayer.

“Cada año necesitamos tomar decisiones sobre inversión globalmente. Lo que buscamos es tener un retorno sobre la inversión. Y para eso el marco de la ley de semillas y los derechos de propiedad intelectual es muy importante”, sostuvo.

Esta condición es determinante para futuros proyectos de la compañía en el país, incluyendo un posible regreso al negocio de semillas de soja. “Siempre estamos abiertos a eso”, afirmó Santos, explicando que la salida de 2021 se debió a la falta de un retorno claro sobre la inversión. Si las condiciones cambian y se establece un marco legislativo favorable, la empresa considerará volver.

A nivel global, la soja sigue siendo un cultivo estratégico para Bayer, con importantes innovaciones en biotecnología, edición génica y mejoramiento genético que se esperan para los próximos cinco a siete años.

Nuevas tecnologías y el desafío climático

Santos destacó el potencial de la edición génica para acelerar la llegada de nuevas innovaciones al mercado, reduciendo significativamente los tiempos de desarrollo de productos. Asimismo, remarcó el avance de la inteligencia artificial aplicada a la investigación y el desarrollo tecnológico, lo que podría acortar los plazos de lanzamiento de nuevas tecnologías.

Entre los desarrollos que Bayer analiza para Argentina, Santos mencionó la posible incorporación de camelina, un cultivo destinado a la producción de combustibles sostenibles para la aviación. Este cultivo podría integrarse entre los cultivos tradicionales, ofreciendo una nueva alternativa productiva para los agricultores y formando parte de una estrategia más amplia de sistemas productivos que combinan distintos cultivos a lo largo del año.

Otro desarrollo destacado es el maíz de baja estatura, una tecnología ya implementada en otros países con resultados prometedores. En Estados Unidos, 600 productores que adoptaron este sistema lograron un promedio de 7% de aumento de rendimiento. Santos también subrayó la importancia de las herramientas digitales para ajustar el manejo de los cultivos, integrando genética, biotecnología, edición génica y protección de cultivos para producir más y conservar recursos.

La compañía está destinando importantes recursos al desarrollo de herramientas que respondan a las adversidades climáticas, identificadas como una de las principales preocupaciones de los productores a nivel global. Sequías, lluvias excesivas y cambios bruscos de temperatura son fenómenos cuya intensidad y consistencia han aumentado en los últimos tres años, según la investigación de Bayer. “Desarrollar sistemas que sean más resilientes a esos elementos es uno de los desafíos clave que tenemos globalmente”, indicó Santos.

Impacto de las medidas gubernamentales

Durante su visita, Santos mantuvo reuniones con directivos de diversos sectores y siguió de cerca algunas de las medidas del Gobierno argentino. Valoró positivamente la reciente reducción de los derechos de exportación y el avance del debate sobre propiedad intelectual y ley de semillas.

“Esto está yendo realmente en la dirección de hacer a la Argentina más competitiva y hacer de la Argentina un jugador global incluso más grande de lo que es hoy”, señaló. Y concluyó: “Es realmente alentador ver que esto puede ayudar a la Argentina a realizar todo el potencial que tiene”.

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