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VTV: la desregulación promete bajar a la mitad el precio y sumar talleres privados

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La reciente apertura del sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) promete transformar el costo y la modalidad de un trámite obligatorio para millones de conductores. Una resolución publicada por la Secretaría de Transporte estableció que los usuarios podrán pactar libremente el valor de la inspección con cada taller, eliminando la regulación nacional sobre las tarifas y apostando a la competencia.

Hasta ahora, el esquema de la VTV estaba dominado por un número limitado de plantas verificadoras habilitadas bajo regímenes específicos en cada jurisdicción. Con la reforma, el Gobierno busca que el ingreso de nuevos actores genere competencia y, en consecuencia, impacte a la baja en los costos para los usuarios.

Constantino Abella Roigt, presidente de Control Vehicular Argentino (CVA), una de las principales compañías proveedoras de equipamiento para centros de revisión técnica del país, sigue de cerca este proceso. Según explicó, el interés por ingresar al negocio se disparó tras la intención del Gobierno de desregular el sector. “Ya recibimos entre 300 y 400 consultas concretas para comprarnos máquinas. Además, ya hablamos con varias automotrices cuyas concesionarias están en análisis para incorporarse como centros de control”, afirmó.

Para Abella Roigt, la principal consecuencia de esta apertura será un aumento significativo de la competencia entre los prestadores. “Esto permitirá que si no te gusta el diagnóstico de un centro o cómo trabajan, simplemente te vas a otro”, sostuvo. Bajo esta lógica, el empresario proyecta que el mercado podría comenzar a presionar a la baja los valores de las inspecciones. “Cuando comience a haber más competencia, va a bajar a la mitad de precio hacer la VTV”, aseguró.

Nuevos actores y tecnología para la VTV

La afirmación de Abella Roigt se apoya en la expectativa de que cientos de nuevos actores se incorporen al sistema durante los próximos meses. Entre ellos se encuentran talleres mecánicos, concesionarios oficiales e incluso empresas que ya cuentan con infraestructura vinculada al sector automotor. El presidente de CVA también proyecta un escenario donde la revisión técnica deje de ser únicamente un trámite obligatorio y pase a integrarse a estrategias comerciales de distintas compañías. “Yo creo que en poco tiempo muchas compañías de seguro o empresas lo van a ofrecer hacer gratis para captar clientes”, planteó.

Uno de los cuestionamientos históricos a los sistemas de revisión técnica gira en torno a la posibilidad de adulterar resultados o flexibilizar controles. Según Abella Roigt, la tecnología disponible actualmente permite minimizar esos riesgos.

“Todo esto es posible por la conectividad de la industria 4.0, donde todo se puede medir. La conectividad de las máquinas entre CVA y el INTI evitará la adulteración en los centros de control. El trabajo estará garantizado con la máquina calibrada”, explicó.

La nueva reglamentación exige que todos los equipos sean calibrados periódicamente y que las modificaciones queden registradas en bases de datos auditables por las autoridades. Además, los talleres deberán remitir información de cada inspección a una base nacional que será desarrollada por la secretaría de Transporte.

El rol de las provincias y la validez de los controles

Un interrogante clave sobre el futuro del sistema es la postura de las jurisdicciones que cuentan con regímenes propios de VTV. Si bien el Decreto N° 196/2025 asigna a la Secretaría de Transporte la autoridad de aplicación del sistema de VTV, esto no elimina las competencias locales de fiscalización y control del tránsito de cada jurisdicción.

Ante este escenario, podría darse el caso de que los controles de tránsito provinciales busquen que la jurisdicción de la VTV coincida con la radicación del auto. Esto implicaría que solo serían válidos los centros habilitados por la provincia, a pesar de que el decreto nacional permite que la revisión sea realizada por talleres registrados para vehículos de cualquier categoría, independientemente del lugar de radicación de la unidad.

Mientras el debate continúa, la resolución nacional ya abrió formalmente el mercado a nuevos prestadores. La incógnita ahora es cuántos talleres efectivamente ingresarán al sistema y si la competencia que busca impulsar el Gobierno terminará traduciéndose en una reducción real de los costos para los automovilistas.

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