Rescate en el glaciar Vinciguerra: 16 horas y 40 rescatistas para recuperar los cuerpos en Ushuaia
Cuarenta personas trabajaron sin descanso durante 16 horas en el glaciar Vinciguerra, en las cercanías de Ushuaia, para recuperar los cuerpos de la turista uruguaya Abril Melina Marino Pereira y el guía de montaña Emiliano Feida. El complejo operativo, que se extendió desde la noche del lunes hasta la tarde del martes, se llevó a cabo en condiciones climáticas extremas, con frío intenso, poca visibilidad y un terreno sumamente inestable.
El hallazgo de las víctimas se produjo tras el pedido de paradero de la familia de Feida, preocupada por su ausencia tras una excursión. Ambos fueron localizados durante la noche del lunes, pero su rescate demandó una segunda etapa de gran dificultad, que combinó el trabajo terrestre de los equipos con el apoyo aéreo de un helicóptero.
Según pudo reconstruir LA NACION a partir de testimonios de los participantes, la alarma se activó esa misma noche cuando los familiares de Emiliano Feida alertaron a las autoridades. De inmediato, se puso en marcha el protocolo de emergencia con la intervención de la Comisión de Auxilio de Ushuaia, un organismo integrado por Defensa Civil, Gendarmería, el Club Andino Ushuaia, Bomberos y la Policía de Tierra del Fuego, entre otras instituciones.
El equipo de rescate inició el ascenso al glaciar en un contexto adverso: visibilidad reducida, bajas temperaturas y un terreno técnico que presentaba una combinación de hielo, pendientes pronunciadas y sectores inestables. Cerca de la una de la madrugada del martes, los rescatistas localizaron los cuerpos en la parte inferior del glaciar. La hipótesis preliminar sugiere que las víctimas estaban enlazadas como medida de seguridad y habrían sufrido una caída en una zona de alta pendiente y dificultad técnica, aunque la investigación sobre las causas exactas continúa.
Un rescate en dos etapas y el desafío del clima
Una vez localizados los cuerpos, comenzó la etapa más compleja: la recuperación en un entorno de difícil acceso. Durante 16 horas, los equipos trabajaron intensamente en la montaña para descender los cuerpos hasta un punto seguro, conocido como “escalón”, desde donde podría operar un helicóptero. Esta tarea exigió maniobras técnicas y una coordinación precisa en medio de las condiciones adversas.
Fue en las primeras horas de la tarde del martes, cuando las condiciones climáticas lo permitieron, que se sumó el apoyo aéreo. Un helicóptero de HeliUshuaia intervino para completar la evacuación desde un sector accesible, facilitando el traslado de los cuerpos hacia la ciudad.
“Volamos con muy mal clima en la montaña, viento norte y ráfagas cruzadas”, detalló a LA NACION Roberto Valdés, piloto y socio de la empresa de aviación local. Y agregó: “Hay que reconocer la labor de la Comisión de Auxilio: trabajaron muchas horas en la montaña para recuperar los cuerpos, toda la noche, hasta que cerca de las 14 pudimos descenderlos, con mucho viento y un clima hostil”.
El operativo implicó un amplio despliegue de recursos humanos y técnicos, con personal especializado en montaña, fuerzas de seguridad y un importante apoyo logístico coordinado por la Comisión de Auxilio. El fallecimiento de Emiliano Feida y Abril Melina Marino Pereira ha generado una profunda conmoción en la comunidad. El guía de montaña era un profesional reconocido y valorado en el ámbito local, y sus allegados expresaron su pesar y destacaron su vasta experiencia en este tipo de travesías.
El exigente recorrido del glaciar Vinciguerra
El glaciar Vinciguerra, ubicado a unos siete kilómetros de Ushuaia en el valle de Andorra, es uno de los circuitos de trekking más conocidos y demandantes de la región. El acceso se realiza por el Camino del Valle hasta una tranquera azul, donde comienza la caminata formal.
El recorrido avanza inicialmente por zonas boscosas y presenta bifurcaciones señalizadas que conducen a destinos como la laguna Encantada o la laguna de los Témpanos, esta última antesala del glaciar. Desde allí, el sendero se vuelve más exigente, combinando turbales —zonas anegadas típicas de la región—, arroyos, pendientes pronunciadas y sectores con barro, roca húmeda o hielo, dependiendo de la época del año. Estas características hacen que la travesía requiera un buen estado físico y experiencia en caminatas de montaña.
El último tramo supera el límite del bosque y culmina en una laguna de deshielo dominada por el glaciar. Más arriba, en la zona de hielo, se encuentran formaciones como cuevas glaciares, cuyo acceso solo es posible con guías especializados debido al riesgo que implican las grietas y la inestabilidad del terreno.

