Economía

Maíz: NK Semillas duplicó ventas y proyecta una campaña 2026/27 estable

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“La verdad, fue una gran campaña de maíz”. Con esa frase, Francisco Perez Brea, gerente de marketing de NK Semillas, sintetizó el exitoso ciclo 2025/2026 para el cultivo. La evaluación positiva no solo se basó en la producción récord a nivel nacional –con estimaciones de 68 a 70 millones de toneladas–, sino también en el desempeño de la marca, que experimentó un significativo crecimiento.

“Tuvimos una campaña donde muchos productores nos eligieron y registramos un crecimiento de la mano del NK 842 VIPTERA 3, duplicamos el volumen sembrado”, afirmó Perez Brea en diálogo con LA NACION, en el marco del último congreso de Maizar.

Este híbrido templado se consolidó principalmente en siembras tardías, destacándose por su buen comportamiento frente al spiroplasma, una característica que lo posicionó como una opción de referencia en el mercado. La empresa también cuenta con una fuerte presencia en genética tropical, con variedades adaptadas a enfermedades del norte del país. Además, el año pasado lanzaron el NK 825 VIPTERA 3 CL, destinado a la zona núcleo maicera, que “viene creciendo mucho en ventas y esperamos que este año también duplique ventas versus el año anterior”, según el ejecutivo. Este producto ofrece tolerancia a glifosato y glufosinato, además de ser CL.

Proyecciones para la campaña 2026/27 y el impacto de las retenciones

De cara a la próxima campaña, 2026/2027, Perez Brea anticipa un área de siembra “estabilizada”. El gerente proyecta un crecimiento continuo en la zona núcleo y Córdoba, pero una estabilidad o ligera disminución en el NEA, donde el impacto del spiroplasma podría llevar a ajustes por parte de algunos productores. “En líneas generales vemos que la campaña 2026/27 va a terminar siendo una campaña similar a la campaña previa”, señaló, estimando una superficie total de maíz para grano comercial cercana a los 8,5 millones de hectáreas a nivel país.

Consultado por LA NACION sobre la rebaja progresiva de las retenciones al cereal a partir de enero, Perez Brea consideró la medida como “positiva porque para el productor es bueno poder competir de igual a igual con cualquier otro país”. Sin embargo, aclaró que “más allá de eso, como la escala es progresiva y es a partir de enero, no vemos que vaya a tener un impacto significativo en la rotación de los cultivos”.

A pesar de no prever cambios drásticos en la rotación, el ejecutivo destacó que la reducción de los derechos de exportación “va a darle competitividad a los cultivos en general, a la soja, al trigo, que estaban hoy por hoy con el aumento de los insumos, de los fertilizantes, etcétera”. Añadió que “da estabilidad” y ayuda a que “el incremento de los fertilizantes no genere un impacto negativo en las rotaciones”. El cronograma de reducción de retenciones es “previsible en el tiempo”, lo que genera una “previsibilidad positiva” para el sector.

Rentabilidad y flexibilidad para el productor

Respecto a la rentabilidad, Perez Brea afirmó: “Vemos que el margen sigue siendo positivo. Obviamente que el hecho de que los fertilizantes hayan subido significativamente hace que el margen sea inferior al del año pasado, pero hay otros condimentos, la baja de retenciones y la perspectiva de precios que hace que siga siendo rentable e interesante apostar al maíz, el girasol y lo mismo la soja también”.

En cuanto al diseño de la campaña y las condiciones climáticas, el ejecutivo indicó que este año permitiría una siembra temprana. “Hoy por hoy, los híbridos, tanto los de NK como los de la competencia son híbridos cortos que permiten apostar a una siembra temprana y si después, por falta de humedad o exceso de humedad, no se da la condición, se puede ir a tardía”, explicó. Esta flexibilidad, según Perez Brea, es una herramienta que el productor ya comprende y utiliza para mantener la rotación de cultivos.

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