Disputa por la VTV: Kicillof no adhiere a los cambios de Nación y profundiza el conflicto con Milei
La provincia de Buenos Aires ratificó su postura de no adherir a los cambios propuestos por el Gobierno nacional en el esquema de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), intensificando la disputa entre el gobernador Axel Kicillof y el presidente Javier Milei. La decisión bonaerense se suma a las críticas de varias provincias que cuestionan la iniciativa nacional por la falta de inversión en infraestructura vial.
La propuesta del Gobierno nacional, que busca modificar el actual sistema de verificación vehicular, generó un fuerte rechazo en diversas jurisdicciones. Los argumentos centrales giran en torno a la preocupación por la seguridad vial y la falta de obras que justifiquen una flexibilización o cambio en los controles. La provincia de Buenos Aires, con uno de los parques automotores más grandes del país, se posiciona firmemente en contra de la medida.
Reacciones en el interior y la Ciudad de Buenos Aires
Mientras la administración de Kicillof se distancia de la propuesta, otras provincias también analizan el impacto de los cambios. En Santa Fe, por ejemplo, se anunció que la aplicación de las nuevas directrices nacionales será parcial, buscando un equilibrio entre la normativa federal y las particularidades del territorio provincial. Esta postura intermedia refleja la complejidad de la situación y la necesidad de adaptar las regulaciones a cada realidad local.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires también fue escenario de intensos debates en su Legislatura en torno a la VTV. Si bien la capital cuenta con un sistema propio de verificación, las discusiones reflejan la inquietud generalizada sobre los alcances y las consecuencias de una posible modificación en las exigencias de control vehicular a nivel nacional. La discusión pone de manifiesto la tensión entre la autonomía provincial y las directrices que emanan del gobierno central.
La confrontación por la VTV se enmarca en una serie de desencuentros y fricciones entre la Casa Rosada y la provincia de Buenos Aires, que abarca desde la quita de fondos coparticipables hasta diferencias en políticas públicas clave. La no adhesión del gobierno bonaerense al cambio en la verificación vehicular es un nuevo capítulo en esta pulseada política, con implicaciones directas en la seguridad vial y la relación entre el Estado nacional y las provincias.

