Salud: la «supergripe» A(H3N2) prevalece en Argentina entre los virus respiratorios
Con la llegada de las bajas temperaturas, el panorama epidemiológico en Argentina se reconfigura. El monitoreo actualizado por el Ministerio de Salud revela que la denominada “supergripe”, causada por el nuevo subtipo K de influenza A(H3N2), se ha convertido en el virus respiratorio predominante en el país, superando al COVID-19 y al virus sincicial respiratorio, responsable de la bronquiolitis.
“La circulación de virus respiratorios continúa en aumento en nuestro país”, informó la cartera sanitaria. Este incremento, que es “esperable para esta época del año”, se atribuye “casi exclusivamente a la influenza A(H3N2)”, detalló el comunicado oficial. Paralelamente, también se observa un ascenso en las detecciones de casos tipo influenza (ETI) y neumonías, aunque la bronquiolitis en menores de dos años se mantiene dentro de los niveles esperados.
La importancia de la vacunación ante el subtipo K
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) había anticipado que estas semanas serían “claves para la evolución epidemiológica” de la temporada de frío. Por ello, la entidad reitera la importancia de mantener al día la vacunación antigripal, siguiendo las recomendaciones nacionales para prevenir el desarrollo de formas graves de la enfermedad.
El subtipo K de la gripe A(H3N2), que ganó notoriedad como “supergripe” en el hemisferio norte, es el que ahora predomina en Argentina. Expertos de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) confirmaron la semana pasada, durante su congreso anual, que la vacuna antigripal disponible en vacunatorios públicos y privados ofrece “un buen nivel de protección” contra este subtipo.
La recomendación de vacunación busca reducir la incidencia de cuadros graves, hospitalizaciones y fallecimientos, especialmente en poblaciones de riesgo como adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, niños pequeños y personal de salud. La disponibilidad de la vacuna en todo el territorio nacional es un pilar fundamental en la estrategia de salud pública frente a la circulación viral.

