Interna libertaria: la Justicia bonaerense interviene en la disputa por los afiliados
La interna que atraviesa a La Libertad Avanza (LLA) en el plano nacional, con cruces entre figuras clave como Martín Menem y Santiago Caputo, se replica y profundiza en la provincia de Buenos Aires, donde la disputa por el control partidario escaló hasta la Justicia. El juez electoral Laureano Ramos Padilla convocó a una audiencia para dirimir una demanda que enfrenta a un dirigente vinculado al influyente asesor presidencial Santiago Caputo con la conducción bonaerense del espacio libertario.
La citación judicial evidencia una fractura profunda en el armado provincial, que va más allá de las discusiones mediáticas o las fotos de unidad que buscan mostrar los referentes nacionales. El foco de la contienda judicial se centra en el manejo de los afiliados y la conformación de las estructuras partidarias en el distrito más grande del país, un paso fundamental para la consolidación electoral de LLA.
La demanda que ahora analiza Ramos Padilla no es el único síntoma de la tensión interna. A las acusaciones por el control de los afiliados se suman señalamientos por las votaciones en los concejos deliberantes de distintos municipios bonaerenses, donde la disciplina partidaria parece resquebrajarse. Además, trascendieron denuncias por la presunta existencia de asesores “fantasma” en la Cámara de Diputados de la Nación, un tema que añade opacidad y polémica al funcionamiento del espacio.
Estos episodios, que se desarrollan en paralelo a los esfuerzos de la cúpula nacional por mostrar cohesión, exponen las dificultades de La Libertad Avanza para organizar su estructura política más allá de la figura del presidente Javier Milei. Mientras en el ámbito nacional se intenta silenciar la interna con encuentros y la difusión de números económicos positivos, en la provincia de Buenos Aires la batalla legal por el control del partido avanza y podría tener consecuencias significativas para el futuro electoral del oficialismo.

