Selección Argentina: La «paleta más rica» de 2026 y las piezas que «crujen» rumbo al Mundial
La Selección Argentina de fútbol, campeona del mundo en Qatar 2022, se prepara para la defensa del título con una lista de convocados que presenta nueve caras nuevas. Esta renovación genera un debate sobre la calidad del plantel actual frente al que levantó la Copa, con una conclusión clara: si bien la nómina de cara a 2026 es más atractiva y «picante» en el ataque, la actualidad de muchos de sus integrantes genera «interrogantes» y «síntomas peligrosos» a tan poco tiempo del Mundial.
La comparación directa entre los jugadores que salieron y los que ingresaron al equipo marca un salto cualitativo en varias posiciones. La llegada de Juan Musso por Armani y Leonardo Balerdi por Pezzella son recambios directos en sus puestos. Facundo Medina, en lugar del lesionado Foyth, ofrece una opción de zaguero con proyección por la banda izquierda. Nicolás Paz se asoma como un espejo de Dybala, mientras que Valentín Barco, hoy más como volante interior, se equipara a Acuña. La inclusión de Gio Lo Celso por Guido Rodríguez suma pases al mediocampo. El «Flaco» Juan Manuel López aporta visión de juego y capacidad de depredador en lugar de Ángel Correa. Finalmente, Giuliano Simeone y Nicolás González, ambos con predisposición al trabajo defensivo, ocupan los lugares de «Papu» Gómez y el irremplazable Ángel Di María.
Renovación y expectativas: ¿los nuevos Enzo Fernández?
Salvo Di María y Acuña, quienes fueron protagonistas centrales en Qatar, la mayoría de las bajas tuvieron un papel más accesorio. En contraste, de esta «ala renovadora» –Paz, Barco, Simeone, Nico González y Lo Celso– se espera un mayor protagonismo. La expectativa es que entre ellos surjan los «nuevos» Enzo Fernández, Alexis Mac Allister o Julián Álvarez, jugadores que explotaron en el Mundial pasado. Esta «paleta más rica» de Argentina 2026, sin embargo, se enfrenta a la realidad de que un Mundial no perdona «jugadores limitados» ni aquellos que no llegan en su mejor momento.
El presente incierto: lesiones y bajo rendimiento
La principal preocupación radica en la plenitud física y futbolística de los convocados. Actualmente, solo Enzo Fernández parece llegar en su mejor forma. El «tono general del plantel siembra interrogantes», con un puñado de jugadores –Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Barco, quizás Paredes, Giuliano Simeone y el «Flaco» López– que podrían contarse con una mano en el podio de los más destacados. Este «síntoma muy peligroso» se agrava por el historial de «tocados» que Scaloni llevó a Qatar, una situación que el entrenador buscará evitar repetir.
A pesar de la prudencia de Scaloni al tomarse el límite reglamentario para anunciar la lista, persisten dudas sobre el ritmo competitivo de varios jugadores clave. Gonzalo Montiel, Nahuel Molina, Cristian «Cuti» Romero y Nicolás González no están plenos. Tampoco lo están Emiliano «Dibu» Martínez ni Nicolás Paz. La posibilidad de que deban adquirir su mejor forma en el mismísimo Mundial, como ocurrió en Qatar, implica un riesgo considerable, ya que «dos rayos, habitualmente, no caen en el mismo lugar».
Las dudas no se limitan a la enfermería. El rendimiento en cancha también genera inquietud: Alexis Mac Allister tuvo una «discreta temporada» en Liverpool. Rodrigo De Paul eligió un destino que, si bien le permite entrenar, «condiciona su roce en la elite». Lisandro Martínez, tras un calvario de lesiones, apenas sumó minutos en Manchester United y arrastra suspensiones. Giovani Lo Celso reapareció en Betis pero no completó 90 minutos desde abril. Nicolás Tagliafico perdió la titularidad en Lyon, y Thiago Almada disfrutó de pocos minutos en Atlético de Madrid.
Incluso el capitán, Lionel Messi, se recupera de una fatiga en el isquiotibial izquierdo, a semanas de cumplir 39 años. Si bien se confía en la «sabiduría» del cuerpo técnico para encontrar soluciones, el panorama actual demanda que surjan «muchas más certezas que no están a la vista» para que Argentina pueda defender su título con éxito.

