Roland Garros: Tirante cayó ante Carreño Busta y Sierra sufrió un duro doble 0-6
El tenis argentino experimentó un cierre de jornada con sabor amargo en Roland Garros, luego de un jueves prometedor. Las derrotas de Thiago Tirante y Solana Sierra marcaron el fin de la participación de dos de las raquetas nacionales en el prestigioso Grand Slam, aunque en circunstancias muy distintas.
Para Tirante, la despedida llegó tras un extenuante partido de más de tres horas y media, donde se topó con la solidez del español Pablo Carreño Busta. El ibérico, de 34 años, demostró un nivel que desmiente su actual ranking (89°), imponiéndose con parciales de 7-6 (0), 7-5, 3-6 y 6-4. Carreño Busta, quien fuera top 10 mundial en 2017 y especialista en polvo de ladrillo, no alcanzaba los octavos de final en París desde hacía cuatro años.
A pesar de la caída, la semana en París representa un balance positivo para Tirante. El tenista argentino llegó al torneo en el puesto 58° del ranking y, gracias a sus triunfos previos sobre Pablo Llamas Ruiz y Alejandro Davidovich Fokina, escalará varias posiciones, proyectándose al 49° en el ranking en vivo. Su camino en Roland Garros finalizó ante un tercer español en su recorrido.
Durísima caída de Solana Sierra
La situación de Solana Sierra fue diametralmente opuesta en cuanto a las formas de su eliminación. La marplatense, de 21 años, no pudo replicar el excelente nivel que la llevó a superar a figuras como Emma Raducanu y Jasmine Paolini en las fases anteriores. En esta ocasión, se encontró con la experimentada rumana Sorana Cirstea, de 36 años, quien no le dio ninguna oportunidad.
El primer set duró apenas 23 minutos, lo que marca la diferencia entre una y otra. A la marplatense no le salió nada de lo que había mostrado en días anteriores. Solana Sierra ganó apenas 6 puntos con su devolución (contra 31 de su rival). Es apenas una muestra estadística de la diferencia que hubo entre ambas.
Cirstea fue implacable y se impuso con un contundente doble 6-0 en tan solo 56 minutos de juego, sellando su pase a los octavos de final de Roland Garros por primera vez en cinco años. Este resultado marca una dura eliminación para Sierra, quien no encontró su ritmo ni su juego en la cancha ante la rumana.

