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Conflicto en Santa Catalina: vecinos, Iglesia y organizaciones exigen frenar obras y un megatemplo mormón

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El conflicto en torno al Monasterio y la iglesia de Santa Catalina de Siena, Monumento Histórico Nacional, escala con la creciente oposición de vecinos y feligreses. Este mediodía, cerca de un centenar de personas se congregaron en San Martín y Viamonte para un “cabildo abierto”, convocado por la organización Basta de Demoler. El encuentro, que incluyó a feligreses tras la misa al aire libre por el cierre del templo, abordó las últimas novedades del caso que enfrenta al Gobierno porteño, la Iglesia Católica y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Ijsus), popularmente conocida como Iglesia Mormona.

Entre los anuncios, se destacó que el Gobierno porteño planea retomar la próxima semana las obras de peatonalización de Viamonte. Sin embargo, la Comisión Nacional de Monumentos envió un documento exigiendo condiciones específicas para la preservación del monasterio durante los trabajos. Además, vecinos y Basta de Demoler presentaron un pedido de inconstitucionalidad contra el fallo de cámara que revocó una instancia previa que impedía a la Ciudad y a la Ijsus avanzar con las habilitaciones para la construcción de un megatemplo en la misma manzana del monasterio, edificado en 1745.

El Arzobispado de Buenos Aires, por su parte, solicitó a la Ciudad que se haga cargo de la reparación de las grietas aparecidas en la iglesia en las últimas semanas, decisión ratificada en un comunicado oficial. La Junta Nacional de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires también firmó un documento exhortando a proteger el complejo de Santa Catalina y evitar obras públicas o privadas que puedan dañarlo.

Daños estructurales y reclamos por el megatemplo

La iglesia de Santa Catalina permanece cerrada desde hace diez días por decisión de sus autoridades, a raíz de la aparición de grietas en todo el complejo. Los daños surgieron tras una semana de obras del Gobierno de la Ciudad sobre la calle Viamonte para su peatonalización. El Arzobispado porteño envió una carta al gobierno de la Ciudad exigiendo medidas para monitorear las obras y garantizar la reparación de los daños estructurales.

“Desde el 2016 hay un fallo de la Justicia, gracias a una demanda que hicimos desde Basta de Demoler, que dice que allí no se puede construir en altura, que cualquier obra tiene que ser igual o menor altura que el monasterio. Estamos exigiendo que se cumpla la ley. Por lo tanto, si estamos pidiendo una expropiación, el valor de la expropiación es por los tres pisos de altura, no por los 22. Porque allí no se puede hacer una torre. Los mormones también son víctimas de esta situación, porque les vendieron gato por liebre. Allí no se puede construir lo que planean. No estamos en contra de ningún culto. Si vienen a poner un hospital para niños enfermos de cáncer, va a pasar lo mismo. Les vendieron un terreno para un uso pero esa edificación no se puede hacer”, apuntó Mauro Svarbatti, de Basta de Demoler.

Svarbatti recordó que desde hace 15 años existen proyectos en la Legislatura para crear una plaza en el sitio, que funcionó como camposanto para las monjas de Santa Catalina y esclavos afrodescendientes. Atribuyó las grietas a la remoción de cordones de granito de 80 centímetros de profundidad, que funcionaban como viga de contención de los cimientos, sin estudios de impacto previos ni precauciones con maquinaria pesada.

María Carmen Usandivaras, vicepresidenta de Basta de Demoler, actualizó el estado legal de los reclamos. Informó sobre la presentación del recurso de inconstitucionalidad y destacó una medida cautelar obtenida por el vecino Darío Burgin Drago para frenar las obras de Viamonte. Además, mencionó otro amparo presentado por el Observatorio de la Ciudad y la Fundación Ciudad para preservar el monasterio.

Exigencias de la Comisión de Monumentos y el Arzobispado

Usandivaras leyó parte de la nota enviada por el presidente de la Comisión Nacional de Monumentos al Gobierno de la Ciudad, pidiendo explicaciones sobre cómo se avanzó con las obras sin su aprobación. La Comisión recomendó la supervisión de un arquitecto especialista en conservación patrimonial, informes semanales de avance, registro fotográfico y medidas de auditoría, todo firmado por un ingeniero civil con experiencia en edificios patrimoniales.

El Arzobispado de Buenos Aires, en un comunicado, informó que la iglesia de Santa Catalina reabrirá sus puertas “una vez que los estudios y monitoreos estructurales en curso acrediten que los daños producidos a raíz de las obras de peatonalización de la calle Viamonte no impliquen riesgo de colapso”. También solicitó al Gobierno de la Ciudad “que disponga los medios técnicos necesarios para monitorear el estado del edificio ante cualquier reanudación de las obras linderas” y que realice las reparaciones necesarias.

Héctor Vargas Manzzini, vicepresidente de la Junta de Central de Estudios Históricos de la Ciudad, leyó una declaración aprobada por su entidad, que exhorta al Gobierno porteño a instrumentar acciones efectivas para la preservación del patrimonio cultural, la suspensión inmediata de obras que pongan en riesgo el sitio, y una evaluación rigurosa de construcciones que puedan ocasionar daños materiales.

Próximos pasos: movilización a la Legislatura

Los vecinos acordaron organizar una movilización hacia la Legislatura porteña el próximo martes, coincidiendo con la reunión de la Comisión de Patrimonio. Buscarán el apoyo de los miembros de la Comisión para tratar el tema. El diputado porteño Facundo Del Gaiso (Coalición Cívica), autor de uno de los proyectos de ley para expropiar el terreno y crear una plaza, estuvo presente en el “cabildo abierto” y convocó a los vecinos a insistir a los legisladores para conseguir los 40 votos necesarios para la expropiación.

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