Economía

Inversiones en pesos y dólares: qué opciones ganan terreno ante el dólar «planchado» y tasas a la baja

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La clásica estrategia de «comprar dólares y esperar» o «poner un plazo fijo y vivir de la tasa» se desdibuja en el actual escenario económico argentino. Con un dólar estabilizado y un descenso sostenido en las tasas de interés, los ahorristas minoristas buscan nuevas herramientas para resguardar el valor de sus pesos y dólares, al menos frente a la inflación.

Este contexto de «pax cambiaria» ha llevado a asesores financieros y entidades bancarias a delinear un abanico de posibilidades que van desde bonos atados a la inflación hasta obligaciones negociables y CEDEARs, sin olvidar las propuestas de bancos públicos que se adaptan a la nueva realidad.

Bonos ajustados por inflación: la opción directa para los pesos

La vía más directa para proteger el poder adquisitivo de los pesos son los bonos CER, títulos del Tesoro Nacional que ajustan sus rendimientos al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Si la inflación aumenta, el valor del bono se incrementa en consecuencia.

Damián Palais, asesor financiero de Cocos Gold, sugiere el TZXO6, un bono de corto plazo con vencimiento en octubre de 2026. Este instrumento presenta un breakeven (punto de equilibrio) de 2,4% mensual, lo que significa que si la inflación se mantiene por encima de ese porcentaje, el inversor obtiene una ganancia superior a la de un plazo fijo o una Lecap. Con la inflación actual aún por encima de ese nivel, la Tasa Interna de Retorno (TIR) estimada se ubica entre 28% y 30% anual.

Para horizontes de inversión más largos, Agustín Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones, recomienda el TZX28, un bono CER que vence en 2028 y rinde CER más 7,4% anual. «Combina protección inflacionaria con potencial de suba en el precio del bono si las tasas reales siguen comprimiendo», explica Maquieyra.

Renta en dólares: soberanos y corporativos

El segundo eje de inversión busca dolarizar los ahorros sin resignar rendimiento. Palais identifica dos opciones en bonos del Estado nacional. El AO28D es un bono soberano en dólares que paga intereses mensualmente y rinde 8,5% anual. Sin embargo, su vencimiento en 2028, posterior a las elecciones presidenciales de 2027, introduce un riesgo político que explica su mayor rendimiento. Para quienes prefieren una menor exposición al «ruido de campaña», el AO27 rinde 5% anual y vence antes del proceso electoral.

En el ámbito corporativo, las Obligaciones Negociables (ONs) se presentan como una alternativa atractiva. Se trata de instrumentos de deuda emitidos por empresas privadas que abonan cupones periódicos en dólares. Maquieyra destaca la ON de Edenor (DNCAO), con una TIR cercana al 8,83% anual. Por su parte, Isabel Botta, Product Manager de Balanz, menciona las ONs de Pampa Energía (MGCRO) y Vista (VSCXO), con rendimientos cercanos al 7% anual. Botta asegura que «son una alternativa muy elegida por quienes buscan flujo en dólares con una combinación equilibrada entre riesgo y retorno».

CEDEARs y fondos para el largo plazo

Para inversores con mayor tolerancia a la volatilidad y un horizonte de inversión extendido, los CEDEARs constituyen una opción. Estos certificados representan acciones de empresas que cotizan en el exterior, como Google o grandes tecnológicas de EE.UU., pero se negocian en pesos en el mercado local. Su cotización acompaña la evolución del dólar, ofreciendo una cobertura cambiaria adicional.

Maquieyra sugiere el ETF XLK, un fondo que replica el sector tecnológico de Estados Unidos en su conjunto, para quienes buscan exposición diversificada sin apostar a una única compañía. Botta coincide con esta lógica y pone como ejemplo el CEDEAR de Google (GOOGL). Ambos advierten que «permiten participar del crecimiento de compañías globales desde Argentina, aunque con mayor volatilidad y un horizonte de inversión más largo».

Las propuestas de los bancos públicos

Para aquellos que prefieren operar dentro del sistema bancario tradicional, el Banco Nación y el Banco Provincia han lanzado recientemente opciones atadas a la inflación, sin necesidad de operar en el mercado de capitales.

El Banco Nación presentó el Plazo Fijo UVA con pago de intereses por subperíodos. El capital se ajusta diariamente por el índice UVA, y cada 30 días el banco acredita los intereses en la cuenta del ahorrista. Desde su lanzamiento, este instrumento ya representa el 42% del stock total de plazos fijos UVA del banco, con un monto promedio por operación de $3,8 millones y una apertura 100% digital desde $1.500.

El Banco Provincia, por su parte, relanzó su Cuenta UVA, una caja de ahorros donde los depósitos se convierten automáticamente en unidades UVA ajustadas por CER. Durante los primeros 90 días, el dinero permanece inmovilizado, similar a un plazo fijo. A partir del día 91, funciona como una cuenta remunerada con liquidez, permitiendo retiros parciales o totales mientras el saldo restante continúa ajustando por inflación. Esta cuenta suma una tasa adicional de 0,05% anual, no tiene costos de apertura ni mantenimiento y se abre de forma digital.

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