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Copa Libertadores: Estudiantes logró una clasificación agónica con un gol de Amondarain en el descuento

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En un desenlace que quedará grabado en la memoria de sus hinchas, Estudiantes de La Plata consiguió una clasificación heroica a los octavos de final de la Copa Libertadores. El equipo dirigido por Cacique Medina derrotó por la mínima diferencia a Independiente Medellín de Colombia, con un gol de cabeza del juvenil Mikel Amondarain en el último suspiro del partido.

El encuentro, disputado en La Plata, mantuvo a la afición pincha en vilo hasta el final. A pesar de los esfuerzos y la insistencia, Estudiantes no lograba quebrar la resistencia del conjunto colombiano. Sin embargo, la mística copera que caracteriza al club platense volvió a manifestarse, permitiendo la epopeya cuando el reloj ya marcaba el tiempo de adición.

Un semestre de contrastes y la presión copera

La clasificación llega en un momento de altibajos para Estudiantes. Si bien el equipo había finalizado primero en la Zona A del Torneo Apertura con 31 puntos, superando a Boca Juniors, sufrió una dolorosa eliminación en octavos de final de ese certamen al caer 1-0 ante Racing. Esta derrota generó interrogantes sobre el formato del torneo, aunque el técnico Medina evitó polemizar.

“El formato es el que es. Ya hace un tiempo que se viene jugando de esta manera. Como dije, esta vez nos perjudicó el tema del formato. Y el año pasado nos benefició, porque Estudiantes salió campeón. Entonces a partir de ahí no quiero ser oportunista y agarrarme del hecho de salir primeros como para tener algún beneficio”, había declarado Cacique Medina, en referencia a la continuidad de un ciclo que comenzó tras la partida de Eduardo Domínguez a Atlético Mineiro.

A la eliminación local se sumó una derrota 1-0 frente a Flamengo en Río de Janeiro el miércoles pasado, un resultado que, aunque digno, complicaba aún más su situación en el torneo continental. Antes de esta «finalísima», Estudiantes acumulaba una campaña irregular en la Libertadores, con una victoria, tres empates y una derrota, lo que lo obligaba a ganar para seguir con vida.

La urgencia del partido fue reconocida por el propio entrenador: “Es el partido más importante del semestre, porque es un objetivo claro seguir en esta Copa Libertadores, vamos a hacernos cargo del partido y tenemos ilusión de hacer bien las cosas”, había manifestado Medina en la previa, consciente de la mirada atenta sobre su gestión.

El partido: lucha, nervios y el éxtasis final

El inicio del encuentro fue complejo para el local. Dubitativo y con ansiedad, Estudiantes permitió que Independiente Medellín generara dos claras situaciones de gol, una de ellas salvada de manera sobresaliente por el arquero Fernando Muslera, quien se prepara para el Mundial. El elenco colombiano, con la experiencia de Frank Fabra en sus filas, mostró velocidad y picardía.

Con el correr de los minutos, el partido se transformó en una típica batalla copera, caracterizada por la lucha en el mediocampo, la intensidad, las discusiones y las tarjetas amarillas. Estudiantes buscó el arco rival con insistencia, aunque por momentos con cierto desorden táctico.

El aliento incesante de la hinchada pincha empujaba al equipo, que no encontraba la precisión ni el carácter necesario en los metros finales. El ingreso de Brian Aguirre en lugar de Fabricio Pérez fue una de las apuestas de Medina para inyectar mayor consistencia a los ataques por las bandas.

Cerca del final, una oportunidad clara surgió con un cabezazo monumental de Santiago Núñez, que fue desviado de forma memorable por el arquero colombiano Eder Chaux. Cuando todo parecía indicar que el partido terminaría en empate y la eliminación para el Pincha, llegó el momento decisivo.

El VAR y el gol de la clasificación

¡Recontra vale Mikel! 💪pic.twitter.com/HIlEZov3cj

— Estudiantes de La Plata (@EdelpOficial) May 27, 2026

En el tiempo de descuento, de los siete minutos adicionados, Mikel Amondarain conectó un cabezazo que terminó en la red. Inicialmente, el juez Juan Gabriel Benítez anuló la acción por una supuesta posición adelantada. Sin embargo, tras dos minutos de revisión del VAR, la tecnología le dio la razón al joven volante de 21 años, convalidando el gol y desatando el festejo descontrolado de todo el estadio.

El tanto de Amondarain no solo significó el triunfo por 1 a 0, sino que también selló el pase de Estudiantes a los octavos de final de la Copa Libertadores, manteniendo viva la ilusión copera y confirmando la mística ganadora del club en este tipo de competiciones.

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