Conflicto universitario: el Pellegrini y el Nacional, tomados por tiempo indefinido
La Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y el Colegio Nacional de Buenos Aires, ambos bajo la órbita de la Universidad de Buenos Aires (UBA), fueron tomados por tiempo indeterminado. La medida de fuerza, aprobada en asambleas de los tres turnos de cada institución, marca un nuevo capítulo en la historia de movilización estudiantil que caracteriza a estos colegios ante conflictos educativos.
La decisión responde a la falta de implementación de artículos centrales de la Ley de Financiamiento Universitario, vinculados a salarios y presupuesto. Si bien la norma fue promulgada tras el rechazo del Congreso a los vetos del presidente Javier Milei, su aplicación está frenada por un recurso extraordinario presentado por el Estado nacional, que elevó el expediente a la Corte Suprema de Justicia.
La preocupación estudiantil y el impacto en las aulas
Clara Barbosa, estudiante de quinto año y presidenta del Centro de Estudiantes del Pellegrini, expresó la firmeza de la decisión asamblearia, aunque reconoció los límites de la protesta. «Ganó la toma indefinida y seguimos de esa manera», afirmó a Clarín, pero advirtió: «Estamos muy preocupados porque sabemos que esta toma no va a resolver el fallo que debe sacar la Corte Suprema de Justicia». Para Barbosa, la toma es una herramienta de resistencia ante la ausencia de diálogo y la necesidad de «visibilizar» el reclamo.
«Lo hacemos para visibilizar, para que nuestra voz se escuche y para que se cumpla con la ley, porque ya no sabemos cómo seguir pidiendo que se respete la legislación. El Congreso votó la ley y el Gobierno no la quiere cumplir, en una actitud clara contra la educación pública. No hay ninguna respuesta.»
La dirigente estudiantil subrayó la urgencia de la situación, indicando que el fallo de la Corte podría demorar años, mientras los docentes no pueden esperar. Según datos que circulan en la comunidad educativa, la crisis presupuestaria ya provoca consecuencias concretas: se estima que unos 260 docentes de ambos colegios preuniversitarios renunciaron para pasarse al sector privado debido a los bajos salarios. Barbosa confirmó que el Pellegrini perdió «cinco docentes desde que arrancó el Gobierno de Milei».
En el Colegio Nacional de Buenos Aires, el panorama es similar. Ona Morgenfeld, vicepresidenta del Centro de Estudiantes, sostuvo que hay docentes que cobran hasta un 30% menos que en otros colegios de la Ciudad, lo que dificulta mantener el plantel. «Hay profesores muy queridos que se terminan yendo porque no les alcanza para vivir. Muchos necesitan tener varios trabajos», explicó. Morgenfeld agregó que, según información recibida, en la Facultad de Ciencias Exactas más de 400 profesores presentaron su renuncia desde el inicio del mandato de Milei.
Clases en plazas y asamblea permanente
A pesar de la toma, los estudiantes buscan mitigar el impacto pedagógico. Victoria Arenaza, alumna de cuarto año y secretaria general del centro de estudiantes del Pellegrini, detalló la organización interna: «En este momento no se van a dar clases convencionales. Dentro de la escuela somos todos estudiantes organizados en forma de seguridad para cuidar el edificio». Sin embargo, aclaró: «Sí va a haber clases de apoyo en las plazas para aquellos chicos que las necesiten. Al final del día, lo que estamos exigiendo es el financiamiento universitario que termina ayudando y garantizando la educación y las clases que tenemos todos los días».
Los exámenes del colegio se postergan y la medida se mantiene, en principio, durante toda la semana. Las autoridades estudiantiles reconocen la importancia de volver a las clases, pero consideran «más crucial no quedarse de brazos cruzados». Arenaza remarcó que se encuentran en «estado de asamblea permanente» y que cada jornada se vota si la toma continúa o se levanta, dependiendo de «la voluntad de la asamblea».
Un historial de movilización y paro docente
Las tomas en el Pellegrini y el Nacional son una medida de fuerza histórica que suele activarse en momentos de fuerte conflicto político y educativo. En la última década, ambas instituciones protagonizaron al menos seis tomas significativas, incluyendo protestas contra evaluaciones nacionales, reclamos por condiciones institucionales, nombramientos cuestionados y la pérdida salarial docente.
El conflicto promete intensificarse, ya que la Federación de Docentes de las Universidades (Fedun) anunció un paro total de actividades por 24 horas para este viernes. La consigna es exigir la convocatoria urgente a paritarias y la recomposición salarial, denunciando que los salarios perdieron más de la mitad de su poder adquisitivo desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. La Corte Suprema será el árbitro final de un debate que, para los estudiantes, lleva demasiado tiempo sin respuesta.

