Ricardo Zielinski, el arquitecto del campeón: «Volvimos para esto, para ver si podíamos darle un título a Belgrano»
Ricardo Zielinski, el flamante director técnico campeón del fútbol argentino, no modificó su característico perfil bajo ni su tono de voz, ni siquiera en medio de la euforia de una nueva vuelta olímpica. Tras la consagración de Belgrano en el Torneo Apertura 2026, el “Ruso” expresó con su habitual mesura la satisfacción por el logro, el primero de Primera División en la historia del club cordobés.
“Volvimos para esto, para ver si podía ayudar a darle un título a Belgrano. Todos quedaron en la historia del fútbol cordobés. Hemos venido para ayudar”, declaró Zielinski en la conferencia de prensa posterior a la coronación. Al ser consultado sobre su continuidad, el DT de 66 años mantuvo la cautela: “Hoy por hoy no es una pregunta que me hago. Es todo muy reciente. No sé si me voy a quedar a vivir a Belgrano. Lo que sí tengo la plena seguridad de que mi corazón sí va a estar siempre en Belgrano”. Además, enfatizó el valor de la institución en su vida: “Belgrano me ha enseñado a valorar a la gente, a querer a la gente de manera maravillosa, y después no tengo idea lo que pueda pasar de ahora en más. Pero siento una gran felicidad porque estos chicos (por los jugadores) entraron en la historia del fútbol cordobés”.
SOMOS EL CAMPEÓN DEL FÚTBOL ARGENTINO 🇦🇷🏆 pic.twitter.com/8m550aYtQR
— Belgrano (@Belgrano) May 24, 2026
Un legado de hitos para el Pirata
Esta conquista suma una estrella más al palmarés de Zielinski con Belgrano, consolidando una trayectoria que lo convierte en un ícono del club. Su primer gran logro fue el histórico ascenso a Primera División en 2011, en la recordada promoción frente a River Plate. En 2013, clasificó al Pirata a su primer torneo internacional, la Copa Sudamericana. Ahora, el Torneo Apertura 2026 marca el punto cúlmine, otorgándole a Belgrano su primer título en la máxima categoría del fútbol argentino.
El camino hacia el campeonato estuvo marcado por la resiliencia. El equipo de Zielinski, que se clasificó a los playoffs con sufrimiento tras una goleada 4-0 ante Sarmiento, dio varios golpes de autoridad en las etapas decisivas. Superó a Talleres en el clásico (1-0), venció a Unión (2-0), se tomó revancha ante Argentinos Juniors por penales (tras un 1-1 agónico) y finalmente se impuso en la final contra River. Durante el certamen, el “Ruso” alcanzó los 100 triunfos como DT del Pirata tras la victoria ante el Tatengue.
La calma como filosofía y la revancha ante los arbitrajes
Zielinski mantuvo su estilo inalterable durante todo el campeonato. “El entrenador tiene que mantener la calma, estar viendo un montón de cosas, cómo equilibrar al equipo. Hay que verlo tranquilo para verlo bien. Otros tienen otra forma, yo tengo esta. Veo tranquilo para ayudar a los jugadores”, explicó el técnico. Incluso, bromeó sobre la dificultad de festejar goles en el fútbol moderno: “El problema del fútbol argentino es que no podés festejar un gol. Festejé el primero contra Talleres y… no fue (había posición adelantada). Con la revisión (del VAR) tenés que esperar un par de minutos y después ya no es lo mismo”.
El “Ruso” también se refirió a un incidente que lo marcó profundamente: la eliminación de Belgrano ante Argentinos Juniors el 23 de octubre de 2025, por las semifinales de la Copa Argentina, donde el arbitraje de Yael Falcón Pérez fue duramente cuestionado. “Yo no soy de hablar de los árbitros. Si ustedes ven el penal, el que agarra es el jugador de Argentinos Juniors… Eso no significa que juguemos bien, pero no puede cobrar todas las chiquitas, amonestarnos a todos los jugadores. Hoy vinimos y nos perjudicó un montón. Termínenla de perjudicar, porque laburamos todos, necesitamos el laburo y a mí me parece que hay árbitros que se hacen bien los tontos y quedan bien con determinada gente…”, había expresado con vehemencia en aquella ocasión, un desahogo inusual en su trayectoria.
Un equipo equilibrado y la mano del DT en los cambios clave
A pesar de haber sido catalogado en ocasiones como un ‘DT defensivo’, Zielinski logró conformar un equipo con variantes ofensivas, juntando a jugadores como Rigoni, González Metilli, el Mudo Vázquez, Zelarayan y Paserini. Sin embargo, su capacidad para ajustar el mediocampo con un doble cinco más equilibrado, formado por Adrián Sánchez y Santiago Longo, fue determinante. La aparición de suplentes clave como Uvita Fernández, decisivo en los ingresos ante Argentinos y River, y Ramiro Hernandes, que aportó para la clasificación ante Unión, demostró la profundidad del plantel y la visión del técnico.
Cuando un periodista le preguntó si tenía el “celular de Dios” por el cambio que resolvió al poner a Uvita Fernández, Zielinski respondió con humildad: “Poner a Uvita, la idea era en ese momento era que resuelvan quien estaba mejor, es un jugador de jerarquía. Debía patear el penal él porque se sentía bien. Ahora va a estar en el recuerdo de la gente toda la vida”. Su filosofía, como él mismo definió en una entrevista años atrás, es “adaptarme a los jugadores que tengo y encontrar el mejor camino para aprovecharlos. Bajarles un mensaje simple y ser lo más protagonista que se pueda. Y que mis dirigidos sean mejores jugadores cuando termine el campeonato”.
El recorrido de Belgrano en este Apertura incluyó un debut victorioso ante Central en Rosario, un partido difícil contra Huracán (“El peor partido que jugamos”, según el DT), un empate 0-0 en el primer clásico con Talleres, derrotas ante Racing y River (de Coudet), y una caída ante Gimnasia y Esgrima La Plata que generó silbidos de los hinchas. Sin embargo, el equipo se repuso, se clasificó a los playoffs con la goleada 4-0 ante Sarmiento, se desahogó ante Argentinos y dio el golpe final ante River, demostrando un carácter inquebrantable.
“Primero este grupo salió adelante de momentos complicados con esfuerzo y con humildad. Mucha gente ha sido injusta y la tenemos anotada. Nos faltaron el respeto. Que nos critiquen está bien, pero tenés que buscar altura para criticar. Hemos pasado momentos complicados, pero siempre creímos en nosotros. Sabíamos que la vara iba a estar bien alta y que íbamos a estar capacitados para poder ser campeón”, concluyó Zielinski, ya con la medalla de campeón, sin necesidad de sacar pecho, fiel a su estilo.

