Reforma electoral: el oficialismo no consigue los votos en el Senado y se estanca el debate
La reforma electoral impulsada por el Gobierno enfrenta un freno en el Senado debido a la falta de votos y las diferencias internas, a pesar de los esfuerzos de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Aunque el proyecto ingresó al Congreso el 22 de abril con expectativas de un tratamiento rápido, el debate en la comisión de Asuntos Constitucionales se mantiene «planchado» y sin fecha para reanudarse.
El oficialismo busca un sistema electoral más simple y transparente, en línea con la agenda de modernización y reducción del gasto político. Sin embargo, la propuesta de 78 artículos encuentra resistencia en varios frentes, especialmente en lo que respecta a la eliminación de las PASO y el tratamiento de la ley de Ficha Limpia.
La pulseada por las PASO y la postura de Karina Milei
Uno de los principales escollos radica en la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Patricia Bullrich intentó negociar con los bloques aliados y con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para ceder en algunos puntos, pero las respuestas de la hermana del Presidente han sido negativas.
«El peor escenario es seguir con las PASO. Si es eliminación o nada, es nada»,
le habría avisado la senadora a la Casa Rosada, dejando en evidencia la postura inflexible del sector más cercano al Presidente y la consecuente falta de votos para aprobar la reforma integral.
Esta postura choca con la de senadores como Carolina Losada, quien se opone a la eliminación de las primarias. Ante la dificultad de imponer la reforma tal como ingresó, Bullrich evalúa la posibilidad de un sistema de primarias no obligatorias, al estilo americano, donde los interesados se anoten en un padrón. Sin embargo, esta alternativa tampoco cuenta con el apoyo unánime de los dialoguistas, quienes a su vez están divididos entre la eliminación total, la no obligatoriedad y el mantenimiento del esquema vigente. El jefe del bloque radical, Eduardo «Peteco» Vischi, ya presentó un proyecto para mantener las primarias pero sin su carácter obligatorio.
El rol de los gobernadores y la Ficha Limpia
El ministro del Interior, Diego Santilli, se encarga de mediar con los gobernadores para asegurar los votos necesarios. Hasta el momento, cuenta con el apoyo de Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco). También podrían acompañar Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta). No obstante, Osvaldo Jaldo (Tucumán) se manifestó en contra, mientras que Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba) e Ignacio Torres (Chubut) podrían poner condiciones.
Otro punto de conflicto es el proyecto de Ficha Limpia, que prohíbe ser candidatos a quienes tengan una sentencia judicial en segunda instancia por delitos de corrupción. La UCR y el PRO piden que se trate por separado del resto de la reforma, una opción que el Gobierno evalúa, especulando que la oposición podría dar los votos para esta iniciativa pero no para el resto de la propuesta. En este sentido, el misionero Martín Goerling (PRO) ya presentó un proyecto específico para Ficha Limpia.
En cuanto al financiamiento de los partidos políticos, la propuesta del oficialismo apunta a reducir la asistencia financiera del Estado y aumentar la participación privada. Sin embargo, hay resistencia a eliminar por completo el dinero público y a modificar la publicidad de campaña.
Con el calendario electoral ajustado y el Mundial 2026 en el horizonte, los plazos se acortan para el Gobierno, y la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el libertario Agustín Coto, aún no tiene fecha para retomar el debate de la reforma electoral.

