Picadas gourmet en Buenos Aires: dónde comprar quesos y fiambres de autor para llevar a casa
La picada, una tradición arraigada en la mesa argentina, está experimentando una verdadera revolución gourmet en la Ciudad de Buenos Aires. Lejos de las opciones convencionales, una nueva ola de restaurantes y salumerías ha ampliado y sofisticado su propuesta, incorporando charcutería de autor, quesos de pequeños productores y otras especialidades premium. Estos espacios no solo invitan a disfrutar en el lugar, sino que también ofrecen la posibilidad de comprar sus productos para replicar la experiencia en casa.
La tendencia responde a un creciente interés del público por la calidad y la autenticidad, impulsado por el surgimiento de elaboradores locales de excelencia y el conocimiento ampliado de los consumidores. Ante la coyuntura económica, la opción de una picada de alta gama se posiciona como una alternativa atractiva y valorada.
Buche Salumería: el templo de los productores nacionales
Con menos de un año y medio de trayectoria, Buche Salumería se ha consolidado como un referente gastronómico en Villa Devoto. Su propuesta se centra en una vasta oferta de embutidos y quesos artesanales, priorizando a los hacedores locales. Entre los proyectos destacados figuran Quesería Ventimiglia y Alquería Santa Olalla, junto a otros productores de Lincoln y Tandil, aunque también incluyen prestigiosas marcas de España e Italia.
“Queremos darle protagonismo al productor nacional porque Argentina tiene un gran producto para ofrecer. Se pueden llevar desde 100 o 200 gramos -los mismos que servimos en el salón- o tablas inspiradas en países como Italia, España y Francia, pero con productos locales”, afirma Julio Figueroa, chef y socio de Buche.
Las picadas armadas, listas para llevar, parten desde los $35.000 (para dos personas y cuatro que pican). El equipo de Buche se dedica a un constante scouting de tamberos, charcuteros y grandes productores, seleccionando elaboraciones de alta calidad en diversas gamas de precio. Figueroa destaca cómo el panorama de la charcutería y los quesos ha evolucionado:
“Surgieron numerosos productores de gran calidad y también chefs que ayudaron a visibilizar esos productos y a ampliar el conocimiento del consumidor. A esto se suma el factor económico. Ante la caída del consumo, la gente cuida más el dinero. Sentarse a comer o llevar a casa fiambres de calidad está arraigado entre los argentinos y no resulta caro. Se combinan así tres factores: el avance del productor, el conocimiento del público y la posibilidad de consumo”, explica.
Buche Salumería abre de domingo a miércoles de 8 a 0, y de jueves a sábados de 9 a 1. Se encuentra en Asunción 4085, Villa Devoto, con sucursales en Nazarre 3275 (Villa del Parque) y Av. Shaw 350 (Pinamar).
Corte Charcutería: la pasión por los chacinados propios
En Belgrano, Corte Charcutería es el proyecto del maestro charcutero César “Wilson” Sagario, un restaurante que hace honor a la pasión por los chacinados y las salazones. Aquí, la mayoría de los productos son de elaboración propia, utilizando carne de cerdo, novillo, cordero y pollo de excelente calidad.
Aunque ofrecen una experiencia completa en el salón con platos y charcutería caliente (salchichas, morcillas, lomos ahumados), también disponen de una amplia variedad de productos para llevar. Los clientes pueden adquirir sándwiches, quesos de productores locales, panes, conservas, vinos y, por supuesto, su distinguida charcutería de autor, que incluye mortadela con pistachos, chorizo español, salame, sopresatta, cecina de angus y jamón crudo, entre otros.
Desde su apertura en 2022, Sagario observa un cambio en el cliente, que se ha vuelto más conocedor y exigente. “Se animan a buscar nuevos productos. Cuando empezamos, nadie sabía qué era una cecina o una bresaola. Ahora es común que un cliente pida nuestro pâté en croûte. Nuestro público entiende y valora el trabajo que hacemos y la calidad”, señala.
Corte Charcutería atiende de lunes a jueves de 9 a 23, viernes y sábados hasta las 23.30, y domingos de 9 a 16. La dirección es Echeverría 1290, Belgrano.
Hierro Bodegón y Biasatti: tradición y sabor italiano
Hierro Bodegón, en Palermo, se define como un “bodegón neofolk” que fusiona la tradición con un toque trendy. Su carta destaca por una charcutería de producción propia, elaborada en conjunto con El Chacinador, que incluye solomillo, salame tipo Milán, salame tandilero con almendras, lomito ahumado, spianatta, bondiola, matambre y bresaola. Estos productos, pensados para picotear y combinar, también se venden al corte o por pieza para llevar a casa. Atiende de lunes a jueves de 12 a 0, viernes y sábados de 12 a 1, y domingos de 12 a 17 en Fitz Roy 1722.
Para los amantes de los sabores italianos, Biasatti Pastificio Centrale en Colegiales es un “pastificio y mercato” que, además de pastas frescas, ofrece una tentadora selección de charcutería y quesos típicos importados. Su menú incluye finocchiona, speck, bresaola, salame genovés y calabrese, guanciale, panceta ahumada, mortadela con pistachos y prosciutto di Parma, entre otros. Los productos se pueden comprar envasados para llevar. Abre de lunes a sábados de 10.30 a 20 y domingos de 10.30 a 14 en Jorge Newbery 3202.
Otras opciones destacadas
La oferta se completa con otros espacios que enriquecen el circuito gourmet de Buenos Aires. Abreboca (Chacarita) combina charcutería con un encantador patio andaluz. Porte Bar (Recoleta) se distingue por una cuidada selección de quesos y charcutería de alta calidad. En Cauce (Puerto Madero), el chef Emiliano Bernardelli propone una charcutería con embutidos de puro cerdo de estilo vasco y calabrés, pero con un perfil argentino.

