Política

Jorge Macri, Bullrich y Karina Milei: la compleja danza por la sucesión porteña en 2027

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A pesar de las conversaciones y los puentes de diálogo que se mantienen fluidos entre sus principales referentes, el macrismo, el bullrichismo y el sector libertario que responde a Karina Milei ya se preparan para una eventual competencia por la Jefatura de Gobierno porteña en 2027. Este escenario, que incluye la posibilidad de unas PASO o incluso una fórmula compartida, se vislumbra con la particularidad de que el PRO pondrá en juego dos décadas de hegemonía en la Ciudad de Buenos Aires.

El actual jefe de Gobierno, Jorge Macri, reciente padre de Vito, mantiene un contacto constante con la senadora Patricia Bullrich. A su vez, la exministra de Seguridad dialoga fluidamente con la legisladora porteña Pilar Ramírez, considerada una leal soldada del karinismo. Este entramado de relaciones no impide que cada facción comience a delinear sus propias estrategias para la próxima contienda electoral, conscientes de la importancia de la capital federal como vidriera política.

La carrera por la Ciudad ya sufrió una baja significativa: la del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se vio definitivamente fuera de la contienda electoral tras los escándalos relacionados con su crecimiento patrimonial. Este hecho reconfiguró parte del tablero y abrió nuevas especulaciones sobre posibles candidatos.

Patricia Bullrich, aunque desliza a sus allegados que no hizo cincuenta años de política para ser jefa de Gobierno, disfruta de su inclusión en el listado de presidenciables, pero al mismo tiempo mantiene abierta la puerta para competir por la Ciudad. Las encuestas la muestran con una imagen positiva alta, incluso superior a la del propio Javier Milei, datos que son leídos con atención en los búnkeres de La Libertad Avanza.

El optimismo bullrichista y la mirada libertaria

Un allegado a Bullrich asegura que, si la elección fuera hoy, «Patricia gana cómoda», destacando que la exministra cuenta con un núcleo de votantes leales que oscila entre el 10 y el 12 por ciento del electorado, muchos de los cuales no la identifican directamente con un partido. Este sector interpreta que desde el PRO «dejan correr la versión de que no va a ser candidata porque no la quieren enfrentar» y critican la distancia inicial de los Milei, que se habría acortado tras el caso Adorni.

La relación entre Bullrich y el núcleo duro libertario mostró tensiones, como la fuerte ofensiva de la senadora para que Adorni presentara su declaración jurada, a pesar de que una foto suya con Pilar Ramírez recorriendo Lugano había contado con el visto bueno de Karina Milei. El equipo de campaña de Bullrich, capitaneado por el legislador porteño Juan Pablo Arenaza e integrado por el diputado Damián Arabia y el legislador bonaerense Diego Valenzuela, se mantiene activo, repasando encuestas y estrategias.

Desde el karinismo, si bien no niegan las cualidades de Bullrich, afirman que un candidato libertario para la Ciudad podría surgir del gabinete nacional. Nombres como los ministros Federico Sturzenegger (Desregulación), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Luis Caputo (Economía), quienes viven en la capital, son mencionados como posibles contendientes, al igual que el canciller Pablo Quirno. Referentes libertarios como Pilar Ramírez intensifican sus recorridas por las comunas y barrios, «evangelizando» en la ideología de La Libertad Avanza y buscando marcar agenda en la Legislatura porteña, con iniciativas como la quita de sueldos a los comuneros.

Jorge Macri apuesta a la gestión y la perspectiva del PRO

Por su parte, Jorge Macri, fortalecido por el reciente acuerdo con el gobierno nacional que implicará un ingreso de 800.000 millones de pesos a las arcas porteñas por fondos adeudados de coparticipación, cree que concentrarse en la gestión es la clave para aumentar sus chances de reelección. Desde su entorno, consideran que la creciente hostilidad de la opinión pública hacia el Gobierno nacional lo beneficia directamente. «La gente está muy mal, se ponen a llorar en las reuniones de vecinos porque no llegan a fin de mes», comenta un miembro del gabinete porteño.

En el gobierno de la Ciudad descree, por el momento, de la posibilidad de que Karina Milei permita al PRO competir mano a mano en unas PASO, y no creen que Bullrich termine siendo su contrincante, especulando con que ella apuntaría al «premio mayor» o, a lo sumo, a ser vicepresidenta. Cerca del jefe de Gobierno porteño, están convencidos de que «en todo el país, los candidatos de Milei van a medir lo que mida Milei, ni un voto más», y confían en revertir la dura derrota legislativa de mayo del año pasado, cuando los libertarios, con Adorni a la cabeza, superaron al PRO en la elección a legislador porteño.

Los tres espacios coinciden en que el kirchnerismo no tiene chances reales de pelear por la Jefatura de Gobierno, a pesar de contar con un caudal de votos. La presencia de la izquierda, con figuras como Myriam Bregman, también es vista como un factor que complica al peronismo. Así, mientras negocian y conversan, macristas, bullrichistas y libertarios se preparan para una competencia que definirá el control de la Ciudad de Buenos Aires, un distrito de alto valor simbólico y político en el país.

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