Política

Interna libertaria: Santiago Caputo marca autonomía y desafía a los Menem

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Santiago Caputo, el influyente asesor presidencial, rompió con su habitual bajo perfil para adoptar una postura más confrontativa y pública, marcando una clara línea de autonomía dentro del Gobierno libertario. Esta estrategia emergió en medio de crecientes tensiones internas, particularmente con la facción de los hermanos Martín y Lule Menem, quienes son señalados como los principales oponentes.

La irrupción de Caputo en la escena pública se materializó el 5 de septiembre de 2025, a la 1.04 de la madrugada, con un mensaje en redes sociales que decía: “Bueno. Llegó la hora”. Este movimiento, que lo sacó de la anonimidad de un usuario ficticio, se produjo dos días antes de la «catastrófica elección bonaerense», un evento que exacerbó las fricciones existentes con los Menem, a quienes se vincula con la órbita de Karina Milei, la secretaria General de la Presidencia.

La ofensiva de Caputo: de la clandestinidad a la confrontación

La decisión de Caputo de exponerse públicamente no fue un hecho aislado. Tras la crisis desatada por el resultado electoral bonaerense, donde se rumoreó su posible asunción a un cargo, el asesor dejó en claro que solo aceptaría la Jefatura de Gabinete con control total. Al no concretarse, su salto a tener voz propia en la red social X (ex Twitter) fue un recurso para pasar a la ofensiva y recuperar centralidad.

Un ejemplo de esta nueva estrategia se vio hace una semana, cuando Caputo denunció públicamente a Martín Menem por difundir contenidos en su contra desde la cuenta @PeriodistaRufus. El sábado por la mañana, Manuel Vidal, asesor de Caputo, le envió el tuit incriminatorio. La respuesta del consultor fue directa y contundente: “Qué gagá”, un escrache que desató el caos y expuso un reclamo que ya había elevado al Presidente en varias oportunidades.

Caputo sostiene que «los primos» (Martín y Lule Menem) son los instigadores de la discordia con Karina Milei, a quienes acusa de trabajar por un proyecto político personal utilizando a la familia presidencial. Esta distinción, según allegados, busca no atacar directamente a la hermana del Presidente, sino a su entorno.

El impacto en las Fuerzas del Cielo y la inacción presidencial

La audacia de Caputo inyectó un nuevo ánimo a «Las Fuerzas del Cielo», la tropa digital libertaria que venía mostrando desmovilización. La facción de jóvenes se alineó con la postura del asesor, desautorizando, en los hechos, la versión presidencial de unidad. El Presidente Javier Milei, por su parte, ha mantenido una postura prescindente frente a la interna, buscando quedar bien con ambos bandos, a pesar de las advertencias sobre la imposibilidad de la convivencia.

Este clima enrarecido se amplificó tras el «affaire» de Manuel Adorni y la falta de una estrategia clara para contrarrestar la causa por enriquecimiento ilícito. Incluso Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, se desmarcó públicamente, lo que pudo haber incentivado la acción de Caputo, aunque con una diferencia sustancial: Bullrich puede tener vida política fuera de La Libertad Avanza (LLA), mientras que Caputo avisó que dará la pelea interna, “dentro de la causa”.

El mensaje de Caputo tuvo un doble sentido: reafirmar su liderazgo entre los suyos y mostrar al «círculo rojo» que no está fuera del juego de poder. La ausencia de una reprimenda presidencial hacia Caputo por exponer la interna es interpretada como una habilitación tácita. El lunes, Milei recibió en Olivos a Agustín Romo, líder de la conducción política de Las Fuerzas del Cielo, para abordar el «caso Rufus», una cuenta que venían monitoreando y que encuadra con el desgaste que, según ellos, padecen por parte del aparato partidario.

Otros frentes de conflicto y la figura de Caputo

Mientras la interna digital arde, otros frentes de disputa se cierran, como el millonario contrato de la Hidrovía. A Caputo se le atribuye un favoritismo por Jan De Nul, empresa que se perfila como ganadora, frente a DEME, firma que habría intentado vincular a su competidora con capitales chinos, algo restringido en los pliegos. Detrás de DEME, según el caputismo, se esconderían «los primos», quienes niegan estas acusaciones. El reciente encuentro de directivos de Jan De Nul con el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, fue interpretado como un gesto de aval.

Caputo, considerado uno de los pocos que decodifica la psiquis de Milei, utiliza su astucia para posicionarse. Postea elogios desmedidos al Presidente, a quien llama «rey filósofo», y se pone en valor ante sus ojos, buscando el retuit inmediato. Aunque suele decir que su propósito es mudarse a Montana al finalizar su rol, no todos en el oficialismo le creen. Algunos vaticinan que aprovechará sus contactos para tallar en el mapa de poder más allá del mileísmo, mientras otros le atribuyen un interés en la política, buscando seducir a la militancia joven con su imagen de estratega y su fascinación por el espionaje, una pasión que, según rumores, podría tener raíces en una leyenda familiar sobre su abuela, una supuesta espía francesa de origen alemán.

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