Quiebra de SanCor: seis interesados analizaron la situación de la láctea en Sunchales
El futuro de la histórica cooperativa láctea SanCor comienza a definirse. Seis empresas manifestaron su interés en adquirir las instalaciones de la firma, participando de una reunión informativa crucial que se desarrolló en la sede central de la compañía en Sunchales, provincia de Santa Fe.
El encuentro fue encabezado por el juez a cargo del proceso de quiebra, quien brindó detalles sobre el estado de situación de la cooperativa. La presencia de los interesados marca un paso significativo en la búsqueda de una solución para el complejo escenario que atraviesa SanCor, una de las empresas emblemáticas de la industria lechera argentina.
Los actores en juego y un ausente con aviso
Entre los asistentes a la reunión se destacaron representantes de importantes jugadores del sector. La firma francesa Savencia, reconocida por marcas como Milkaut, estuvo presente, lo que subraya el interés de capitales extranjeros en la infraestructura de SanCor. También acudieron Adecoagro, un gigante agroindustrial con operaciones diversificadas, y Punta del Agua, otra empresa con una trayectoria relevante en el ámbito lácteo.
Completaron la nómina de interesados presentes las compañías Elcor y La Tarantela, lo que demuestra un abanico de potenciales compradores con distintas escalas y enfoques dentro del mercado. La diversidad de los participantes sugiere un proceso competitivo en la puja por los activos de la cooperativa.
Un nombre que figuraba como potencial interesado pero se ausentó con aviso fue el del empresario Gustavo Scaglione. La novedad fue difundida por el sindicato de trabajadores lácteos Atilra, que sigue de cerca cada instancia del proceso y se erige como una voz clave en la defensa de las fuentes de empleo.
El impacto de la quiebra de SanCor
La quiebra de SanCor representa un duro golpe para la economía regional y para la industria láctea nacional. La cooperativa, que supo ser líder en el mercado, enfrentó en los últimos años una profunda crisis financiera que derivó en el cese de operaciones y el inicio del proceso judicial. La venta de sus instalaciones es vista como la principal vía para recuperar parte de los activos y, eventualmente, la esperanza de que las plantas puedan reactivarse bajo nuevas administraciones, preservando puestos de trabajo y la capacidad productiva de la región.
La asistencia de estas empresas a la reunión informativa es un primer paso fundamental para la elaboración de posibles ofertas formales que serán evaluadas en el marco del proceso judicial. El desenlace de esta etapa será determinante para el futuro de las instalaciones y la reconfiguración del mapa lácteo argentino.

