EconomíaSociedad

El consumo de carne de cerdo en Argentina se dispara: cada habitante come casi 20 kilos al año

Compartir:

La carne de cerdo consolida su posición como protagonista en la mesa de los argentinos. Según datos de la Federación Porcina Argentina (FPA), el consumo por habitante alcanzó los 19,44 kilos anuales en marzo pasado, marcando un crecimiento del 8,9% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia ascendente se acentúa al observar un incremento superior al 22% en los últimos cinco años, partiendo de los 15,86 kilos en 2021.

Este notable avance refleja la expansión ininterrumpida que el sector porcino experimenta en Argentina desde hace más de dos décadas. Un informe de la FPA destaca que la cadena atraviesa «uno de los momentos más sólidos de su historia», impulsada por significativas inversiones, la incorporación de tecnología de punta, la mejora genética y una robusta demanda interna.

El director ejecutivo de la FPA, Agustín Seijas, subraya la resiliencia del sector: “La producción porcina argentina logró algo muy difícil: crecer de manera ininterrumpida durante más de dos décadas, atravesando distintos contextos económicos y políticos. Eso demuestra que existe una base sólida, competitiva y con enorme capacidad de expansión”. Actualmente, Argentina cuenta con más de 360.000 cerdas productivas y niveles de eficiencia comparables a los de los principales países productores del mundo, con costos productivos que, junto a Brasil, se encuentran entre los más bajos a nivel internacional.

Crecimiento productivo e inversiones estratégicas

Los indicadores productivos del primer trimestre de 2026 también confirman esta dinámica positiva. La producción porcina creció un 15,7%, mientras que la faena acumulada a abril aumentó un 11% interanual y la producción total avanzó un 13,6%, según detalla el informe de la FPA.

Gran parte de este crecimiento se atribuye al consumo interno, que en apenas dos décadas pasó de niveles marginales a casi 20 kilos anuales por habitante. La FPA enfatiza que la carne fresca de cerdo y pollo son las proteínas animales que más avanzan en la dieta de los argentinos, consolidándose como una alternativa “accesible, versátil y saludable” gracias a su relación precio-calidad.

Más allá del mercado local, el sector porcino argentino comienza a despertar un creciente interés internacional. Empresas, fondos de inversión y proveedores tecnológicos ven en Argentina un país con un enorme potencial para expandir la producción de proteína animal. Un ejemplo de esta tendencia es la reciente inversión de US$14 millones del grupo español Vall Companys, que adquirió una participación accionaria en las firmas Pacuca SA, Pacuca Bioenergía SA y Carnes Porcinas Seleccionadas SA, operando bajo la reconocida marca Cabaña Argentina.

Hoy el mundo empieza a mirar a la Argentina como un lugar estratégico para producir carne de cerdo. Tenemos granos, agua, sanidad, recursos humanos calificados y una producción eficiente. Son ventajas que muy pocos países reúnen al mismo tiempo.

Así lo afirmó Agustín Seijas, destacando las ventajas competitivas del país.

Desafíos y oportunidades de exportación

El crecimiento exportador se perfila como una de las próximas grandes oportunidades para el sector. La FPA identifica la apertura del mercado chino para subproductos porcinos como un factor clave, que no solo permitiría valorizar productos de bajo consumo local, sino también generar nuevas divisas para el país. Se estima que, si este mercado se desarrolla plenamente, las exportaciones de este segmento podrían superar los US$240 millones anuales.

A pesar del panorama favorable, el sector reconoce la existencia de desafíos. Estos incluyen la necesidad de potenciar aún más las exportaciones, avanzar en la apertura de nuevos mercados internacionales y corregir “distorsiones impositivas” que actualmente afectan las inversiones. No obstante, la visión a futuro es optimista.

“El cerdo reúne muchas de las demandas que hoy existen en el mundo: eficiencia, sustentabilidad, calidad nutricional y capacidad de generar empleo y valor agregado en el interior del país. La Argentina tiene todo para transformarse en un gran jugador internacional”, concluyó Seijas, reafirmando el potencial del sector porcino argentino.

Compartir: