Carne Angus: proyectan un salto del 50% en exportaciones por demanda global
En un contexto internacional marcado por la escasez de oferta de carne vacuna y una demanda sostenida en los principales mercados del mundo, la carne argentina atraviesa un escenario que el sector describe como una oportunidad histórica. Con mejores precios internacionales, nuevos acuerdos comerciales y una creciente valorización de la carne premium, la Asociación Argentina de Angus proyecta un fuerte crecimiento para las exportaciones de carne certificada.
“Para este año, nuestra expectativa es tener un crecimiento de entre 30 a un 50% de certificación Angus”, afirmó Amadeo Derito, presidente de la entidad, durante la quinta edición de ExpoAngus de Otoño en la Semana Angus en La Rural.
Derito sostuvo que el negocio ganadero presenta realidades diferentes según el eslabón de la cadena. Detalló que el criador es actualmente el sector más favorecido por el mercado debido a la escasez de terneros. “Hoy, los precios son sostenidos, históricamente son de los más altos en dólares y el que mejor está es el criador, porque lo que falta son terneros”, señaló.
Retorno a la ganadería y rentabilidad
Este escenario está llevando a muchos productores a replantear sus esquemas productivos y volver a incorporar ganadería en campos que años atrás habían sido destinados a la agricultura. “Muchos están volviendo a hacer las cuentas”, resumió Derito, explicando que en zonas de rindes agrícolas medios o bajos, la cría vacuna vuelve a resultar más rentable.
Los buenos valores actuales permiten al criador invertir en tecnología y manejo, como pasturas y asesoramiento. También crece el interés por arrendar campos ganaderos y expandir la superficie destinada a cría y recría, ya que “financieramente lo permite el precio del producto”.
Mientras las recrías pastoriles siguen siendo rentables, quienes compran terneros para recriar enfrentan márgenes más ajustados por el alto costo del animal. Para los feedlots, el panorama aparece más equilibrado gracias a la relación entre carne y maíz, aunque la rentabilidad depende del modelo de negocio de cada establecimiento.
El eslabón más desafiante es la industria frigorífica, que enfrenta márgenes ajustados. “El último eslabón que es el frigorífico está con márgenes ajustados porque falta hacienda”, explicó Derito, indicando que la escasez de oferta obliga a pagar altos valores por la hacienda mientras el tipo de cambio permanece estable.
Oportunidad internacional inédita
Pese a este escenario, Derito considera que el mercado internacional abre una ventana inédita para la Argentina. “Todos los analistas dicen que vamos a tener muchos años de un mercado internacional sostenido porque hay una demanda creciente de carne vacuna de calidad y una oferta que le cuesta mucho crecer”, afirmó. Mencionó las dificultades productivas de los principales jugadores mundiales como Brasil, Estados Unidos y Australia, que están en retención o no pueden aumentar su producción. En este contexto, destacó que Estados Unidos pasó de ser exportador neto a convertirse en un fuerte demandante global, con proyecciones de superar a China como el mayor importador de carne del mundo.
En este escenario, la carne Angus certificada se posiciona como uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento. “Angus se posiciona por sus cinco letras mágicas que la forman porque en el mundo cuando se habla de carne Angus, se habla de calidad de carne”, destacó Derito, explicando que el diferencial de la raza está asociado al marmoleo o grasa intramuscular que aporta sabor y terneza.
La certificación Angus argentina cuenta con una ventaja diferencial: está aprobada por SENASA y por el USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) desde los años 90. Esto permite exportar carne certificada Angus a Estados Unidos con reconocimiento oficial, una ventaja que pocos países poseen. Además, la recría pastoril argentina es un atributo clave que diferencia el sabor del producto frente a otros competidores globales.
Actualmente, la Asociación Argentina de Angus certifica carne para 25 frigoríficos exportadores. El año pasado se alcanzaron las 8400 toneladas exportadas, con China como principal destino (2800 toneladas), seguido de cerca por Estados Unidos (2200 toneladas) y luego la Unión Europea.
Las perspectivas para este año muestran una fuerte aceleración: “Los primeros tres meses, tomando enero, febrero y marzo, ya estamos un 30% arriba de los primeros tres meses del año pasado”, indicó Derito. Se espera que en un trimestre se haya alcanzado casi el volumen exportado en medio año de 2025.
Uno de los mercados con más expectativas es Europa, tras la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea. “Hay mucho para crecer en Hilton en el mercado europeo”, señaló Derito. Los precios actuales reflejan el cambio del mercado internacional: la tonelada de carne premium de la cuota Hilton Europa se paga US$24.000, un aumento significativo desde los US$14.000 de hace menos de dos años. “El crecimiento no es solo en volumen sino también a nivel de precios”, remarcó.
Finalmente, Derito destacó la oportunidad de la nueva cuota adicional de 80.000 toneladas para Estados Unidos. “Es importante que nosotros podamos cumplir esas 80.000 toneladas porque es una cuota extraordinaria que no tiene continuidad. Si la cumplimos, vamos a volver, por eso Cancillería está pidiendo a los exportadores que se trate de cumplir esa cuota para volver a pedirla”, concluyó.
El proceso de certificación Angus
En paralelo, Gastón Alberio, responsable de calidad del área de carnes de la Asociación Argentina de Angus, explicó el funcionamiento del proceso de certificación. Este proceso comienza en los corrales del frigorífico con inspecciones presenciales donde “se controla el fenotipo del animal, que sea Angus negro o colorado y no tenga cuerno”.
Además, se verifica la edad del animal, la conformación muscular, la cobertura de grasa y el nivel de marmoleo, siguiendo parámetros del USDA. “Después se hace un control de marbling, se mira el ojo del bife y se ve el grado de grasa intramuscular”, explicó Alberio. También se controla la ausencia de cortes oscuros, hematomas o problemas sanitarios, asegurando que toda la carne salga correctamente identificada con el sello Angus.
El crecimiento de las exportaciones ya se refleja en los números de certificación. “Hasta abril de este año ya llevamos hechas 6000 toneladas”, indicó Alberio, quien atribuye este impulso a la mejora de los mercados internacionales y los nuevos acuerdos comerciales. “El panorama es muy bueno para la exportación argentina”, concluyó.

