Giro inesperado en el FIFAgate: los Jinkis negocian en EE.UU.
Los empresarios argentinos Hugo y Mariano Jinkis, figuras centrales en la gigantesca trama de corrupción conocida como FIFAgate, emprendieron un viaje sorpresivo a Nueva York durante el fin de semana. Acompañados por sus esposas, los dueños de la empresa Full Play buscan negociar un posible acuerdo con la fiscalía federal en Brooklyn, según informó el New York Times. Esta decisión marca un giro inesperado, ya que sobre ellos pesaba una orden de extradición desde 2015 que fue denegada por la Justicia argentina al año siguiente.
Desde la negativa de extradición en 2016, los Jinkis solo podían viajar dentro del territorio nacional, enfrentando el riesgo de ser detenidos si salían del país. Ahora, casi once años después de haber sido acusados, su llegada a Estados Unidos y la voluntad de negociar con las autoridades judiciales representa un cambio drástico en su estrategia legal.
Los Jinkis y la trama del FIFAgate
Hugo y Mariano Jinkis fueron señalados por la Justicia estadounidense como dos de los ejecutivos más importantes implicados en el FIFAgate. Se les acusa de haber orquestado un esquema de sobornos a directivos del fútbol sudamericano para asegurar los derechos de marketing y televisión de diversos torneos continentales. La empresa Full Play, bajo su dirección, habría sido un eslabón clave en esta cadena de pagos ilícitos.
Hasta el momento, los Jinkis nunca se habían presentado ante los fiscales estadounidenses ni ante la jueza Pamela K. Chen, quien lleva adelante la instrucción del caso. Su renuencia a colaborar había sido una constante, con la Justicia argentina rechazando la solicitud de extradición y manteniéndolos bajo arresto domiciliario en 2015.
“Durante el fin de semana, ambos abordaron voluntariamente un vuelo comercial en Buenos Aires con sus esposas con destino a Nueva York. Y el lunes, Hugo, de 81 años, y Mariano, de 51, iniciaron conversaciones para negociar un posible acuerdo con la fiscalía federal en Brooklyn”, detallaron los periodistas Ken Bensinger y Santul Nerkar en el New York Times.
Impacto en la investigación y futuro del caso
Para los fiscales estadounidenses, la comparecencia de los Jinkis podría significar una victoria significativa en un caso que ha enfrentado desafíos recientes, incluyendo apelaciones y la influencia de la administración Trump. Estos reveses habían amenazado con socavar años de trabajo dedicado a erradicar la corrupción en los niveles más altos del fútbol mundial.
A lo largo de la investigación del FIFAgate, los fiscales federales han logrado más de 30 condenas y la recuperación de cientos de millones de dólares. Sin embargo, los Jinkis se mantuvieron escurridizos, resistiendo cualquier intento de confrontación directa. El NYT subraya que, si los empresarios aceptan declararse culpables, “los fiscales obtendrían sus primeras condenas desde el juicio de 2023”, revitalizando un caso que, para muchos, parecía estar llegando a su fin.
La incógnita principal reside en los motivos que llevaron a los Jinkis a cambiar de postura y viajar a Nueva York. Nunca habían hablado públicamente sobre el caso o su presunta participación en los hechos. En el pasado, habían expresado su disposición a pagar multas sustanciales para resolver su situación legal, pero se negaban rotundamente a ir a prisión. Este cambio de estrategia sugiere un nuevo escenario en uno de los escándalos de corrupción más resonantes en la historia del deporte.

