Decomisan más de 700 animales marinos exóticos en Ezeiza
Más de 700 peces e invertebrados marinos, provenientes de Kenia, fueron incautados en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza en un operativo inédito que puso al descubierto un intento de tráfico ilegal de especies. Los animales llegaron al país en un estado crítico, destinados a la comercialización como especies ornamentales en el mercado negro.
La intervención fue el resultado de un trabajo coordinado entre la Brigada de Control Ambiental (BCA) de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, la Dirección General de Aduanas (DGA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Este esfuerzo conjunto subraya la creciente atención de las autoridades argentinas sobre el tráfico de fauna exótica, un delito que mueve millones a nivel global y representa una grave amenaza para la biodiversidad.
Rescate y Cuidados de Emergencia
Ante la delicada situación de los animales, la Fundación Temaikèn desplegó un equipo de especialistas y montó una sala de emergencia especialmente equipada para recibirlos. El objetivo principal es brindarles los cuidados intensivos necesarios para intentar su recuperación. La supervivencia de estos ejemplares es incierta debido a las condiciones extremas a las que fueron expuestos durante el prolongado traslado.
El traslado ilegal de fauna silvestre, especialmente de especies marinas, implica riesgos altísimos para los animales. A menudo son transportados en condiciones deplorables, sin oxígeno adecuado, con cambios bruscos de temperatura y falta de alimento, lo que provoca un alto índice de mortalidad. En este caso, la procedencia de Kenia sugiere una compleja red de tráfico internacional, que utiliza a la Argentina como destino o punto de tránsito para estas especies exóticas.
Implicancias del Tráfico de Especies
El tráfico de especies ornamentales, como los peces e invertebrados decomisados, es un negocio lucrativo que alimenta un mercado global de acuarios y coleccionistas privados. Más allá del sufrimiento animal, esta actividad tiene graves consecuencias ecológicas. La extracción indiscriminada de ejemplares de sus hábitats naturales puede desequilibrar ecosistemas enteros, y la introducción de especies exóticas en nuevos ambientes puede generar la propagación de enfermedades o la competencia con especies nativas, afectando la biodiversidad local.
Las autoridades continúan investigando para desmantelar la red detrás de este intento de importación ilegal, buscando identificar a los responsables y determinar el alcance de la operación. Este decomiso en Ezeiza refuerza la necesidad de una vigilancia constante y la cooperación internacional para combatir este tipo de delitos ambientales.

