Lanzan en Argentina un REIT para invertir en propiedades desde $1000
El mercado inmobiliario argentino, históricamente un refugio de valor ante la inflación y la volatilidad, presenta un nuevo y accesible instrumento de inversión. Se trata del primer REIT (Real Estate Investment Trust) lanzado en el país, una herramienta financiera diseñada para permitir a pequeños y medianos ahorristas invertir en propiedades desde tan solo $1000, sin la necesidad de adquirir un inmueble completo ni lidiar con la gestión de inquilinos, arreglos o expensas.
Este vehículo financiero, regulado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y listado en BYMA, apunta a captar una porción significativa de los dólares que se encuentran fuera del sistema financiero, popularmente conocidos como los «dólares del colchón», y que actualmente pierden valor frente a la inflación en moneda dura. La iniciativa es impulsada por Juan Ignacio Abuchdid, líder de Grupo IEB, y el desarrollador Beltrán Briones.
“Los dólares en el colchón pierden valor, por lo que esta es una buena forma de invertirlos. Es una invitación a la gente para que saque los billetes de ahí y los ponga a rendir”, aseguró Juan Ignacio Abuchdid.
La seguridad jurídica del instrumento, garantizada por la regulación de la CNV, es uno de los pilares de esta propuesta que busca acercar el «ladrillo» a un público más amplio.
¿Qué son los REIT y cómo operarán en el país?
Los REIT son fondos de inversión inmobiliaria, modelos exitosos en mercados internacionales como Estados Unidos, Europa y Asia desde hace décadas. Funcionan generando ingresos y dividendos a partir de la renta de propiedades, sin que el inversor deba gestionar directamente los inmuebles. A diferencia de la compra tradicional, estos instrumentos ofrecen liquidez, permitiendo a los inversores entrar y salir del fondo cuando lo deseen, además de facilitar la diversificación con montos accesibles.
El instrumento estará a cargo de Ciclo Nova Asset Management S.A. y su lanzamiento está previsto para el 10 de junio, día en que se tomarán las posiciones iniciales, para comenzar a operar en bolsa el 11 de junio. El plan de los socios es invertir principalmente en propiedades terminadas de alta gama en la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo locales comerciales, oficinas AAA y residencias premium, con especial foco en el corredor norte porteño. El precio de las acciones del REIT imitará el valor del metro cuadrado en la capital.
Según Beltrán Briones, el metro cuadrado en Argentina se encuentra un 60% atrasado en comparación con los valores de 2018, cuando los créditos UVA alcanzaron su pico. Esta cifra surge de la combinación del atraso en el precio de publicación de propiedades usadas (aproximadamente 30%) y la inflación en dólares que sufrió la moneda a nivel global en el mismo período (cerca del 30%). Briones destacó que «el dólar del 2017 equivale a 1,37 de hoy. Hace diez años todo valía menos en dólares».
El objetivo inicial de esta colocación es captar entre US$20 y US$30 millones. El mecanismo será similar al de adquirir una acción o una cuotaparte de un fondo común de inversión: desde $1000 se podrán suscribir participaciones durante el período de colocación inicial, y una vez que el REIT cotice en bolsa, estas cuotapartes podrán comprarse o venderse a través de cualquier ALyC del mercado argentino.
Retorno de la inversión y transparencia
Los impulsores del REIT proyectan dos fuentes principales de retorno para los inversores: la renta generada por los alquileres de las propiedades y la apreciación del valor de los inmuebles a lo largo del tiempo, en un mercado que se espera recupere sus valores. La estimación es que el rendimiento sea superior al 5% anual en dólares, con una duración del fondo de 10 años.
Un diferencial clave es la liquidez del instrumento: a diferencia de la compra tradicional de un inmueble, el inversor podrá salir de su posición cuando lo desee, vendiendo sus cuotapartes en el mercado secundario. Abuchdid enfatizó que “las cuotapartes van a cotizar en bolsa, por lo que te podés salir del fondo cuando quieras”.
Para garantizar la transparencia, los socios informarán a los inversores a través de una plataforma web sobre las propiedades adquiridas y los precios de alquiler, permitiendo evaluar si desean mantener o modificar su inversión. El cronograma de inversión del fondo es progresivo: un tercio del patrimonio deberá estar invertido en inmuebles dentro de los primeros 12 meses, dos tercios a los 18 meses y más del 75% a los 24 meses.

