Carbonada de zapallo: el plato patrio que fusiona Europa y la tradición criolla
La carbonada, un plato de profundas raíces históricas y culturales, se posiciona como una de las opciones más elegidas para celebrar el próximo 25 de Mayo. Su origen, que se remonta a Europa, encontró en América Latina un terreno fértil para evolucionar, adaptándose a los sabores y métodos de cocción locales, especialmente en Argentina y Chile durante la época colonial.
Lo que hoy conocemos como un guiso criollo, nutritivo y reconfortante, debe su nombre al peculiar método de cocción sobre leña carbonizada que se popularizó en las minas de carbón. Esta técnica le confirió un sabor distintivo y lo arraigó en la gastronomía regional. Actualmente, la carbonada de zapallo es un infaltable en las mesas argentinas para conmemorar las fechas patrias.
Para quienes buscan recrear este clásico con autenticidad y un toque profesional, Madame Papin, reconocida chef y ex figura de Cocineros Argentinos, comparte su receta detallada. La propuesta incluye una versión con sabores andinos, destacando el zapallo como recipiente y el uso de orejones, que aportan una complejidad única al plato.
Ingredientes para una carbonada memorable
La receta de Madame Papin invita a un despliegue de productos frescos y aromáticos que garantizan una explosión de sabor. Para preparar este plato patrio, se necesitan:
- 1 zapallo grande
- Orégano (cantidad necesaria)
- 1 cucharada de manteca
- Sal y pimienta al gusto
- 3 choclos en ruedas
- 2 cebollas
- 1 morrón rojo
- 1 morrón verde
- 2 dientes de ajo (picado)
- 800 g de paleta
- 2 papas
- 2 zanahorias
- 2 batatas
- 300 g de calabaza
- Medio litro de tomate triturado
- 3 hojas de laurel
- Medio litro de caldo de verduras
- 1 cucharada de ají molido
- 3 cucharadas de pimentón dulce
- Media cucharada de comino
- 300 g de orejones (duraznos o damascos)
- Verdeo (parte verde picada para el final)
- 1 chorrito de vino blanco
Paso a paso: la preparación de un clásico
La elaboración de la carbonada de zapallo requiere de dedicación, pero el resultado compensa cada minuto. El tiempo total de preparación es de aproximadamente 2 horas, con un mínimo de 1 hora y 30 minutos de cocción.
- En una olla a fuego máximo, dorar la carne cortada en cubos (se sugiere usar paleta) con una cucharada de manteca.
- Simultáneamente, agregar la cebolla y el morrón picados. Añadir sal para que la cebolla sude y se dore correctamente.
- Incorporar los tomates en conserva ligeramente rotos y luego los vegetales de guarnición: zanahoria, choclo (en rodajas), batata y papa. Condimentar con laurel, pimienta, orégano, ají molido, pimentón dulce y comino.
- Añadir los orejones (duraznos o damascos secos) previamente hidratados. Según la chef, estos aportan una textura similar a la de la carne y un sabor sutil, evitando ser empalagosos.
- Una vez que todo esté sellado y mezclado, incorporar un chorrito de vino blanco.
- Dejar cocinar la preparación entre una hora y media y dos horas, hasta que la carne esté tierna. Es crucial cuidar que los vegetales no se rompan por exceso de cocción.
- Mientras tanto, preparar el zapallo: elegir uno redondo, cortar la parte superior para hacer una tapa y “calarlo” (retirar semillas y parte de la pulpa, que puede usarse en el guiso). El zapallo debe tener una precocción al horno antes de ser rellenado.
- Finalmente, emplatar la carbonada caliente dentro del zapallo preparado y decorar con verdeo picado. Para quienes deseen una mayor abundancia, se puede sumar una lata de lentejas a la cocción.

