Trigo argentino: tras cosecha récord, se proyecta fuerte baja y molineros importan
Tras una cosecha de trigo histórica de 28 millones de toneladas, que culminó a fines del año pasado, el panorama para el cereal en Argentina da un giro drástico. Los molineros locales anunciaron que se preparan para importar trigo, incluso de Paraguay, debido a la dificultad para conseguir materia prima de calidad en el mercado interno. En paralelo, las proyecciones para la inminente siembra de invierno anticipan una reducción del área cultivada y, consecuentemente, una caída significativa en la producción.
La Bolsa de Comercio de Rosario encendió la alarma esta semana al estimar una disminución de 500 mil hectáreas en la siembra de trigo para la próxima campaña. Poco después, en el congreso A Todo Trigo, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) proyectó una baja del 3% en el área, alcanzando los 6,5 millones de hectáreas, lo que resultaría en una producción total de 21,3 millones de toneladas. Esta cifra representa una disminución del 23,4% respecto al récord anterior.
Un “campañón” que transmite “sabor a poco”
A pesar de la caída proyectada, Ramiro Costa, economista de la BdeC, puso en perspectiva la situación. Si bien la próxima campaña “transmite un sabor a poco contra el año pasado”, destacó que se trataría de la tercera cosecha de trigo más grande en la historia de Argentina. “Arriba de 20 millones de toneladas estuvimos dos veces nada más. El año pasado, y hace 5 años. O sea, es un ‘campañón’”, afirmó Costa, subrayando la magnitud de una producción que, aun con baja, se mantiene en niveles elevados históricamente.
Costa también contextualizó la situación global del trigo, señalando que “el mundo está demandando trigo pero las producciones proyectadas no son tan buenas”. Describió caídas en las estimaciones de los principales productores mundiales: Estados Unidos pasaría de 54 a 42 millones de toneladas; Australia, de 36 a 30 millones; la Unión Europea, de 143 a 137 millones; Rusia, de 90 a 86 millones; y Ucrania, de 26 a 25 millones. Incluso Brasil, socio tradicional de Argentina, vería reducir su producción de casi 8 millones a 6,6 millones de toneladas.
Molineros buscan trigo afuera ante la falta de oferta local
En el plano nacional, el mercado de la última cosecha aún se está moviendo, y la industria molinera se encuentra con dificultades para abastecerse. Diego Cifarelli, titular de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), fue explícito al respecto: “Hoy cuesta mucho originar trigo de calidad”. Explicó que muchos productores ya vendieron el cereal disponible y ahora están enfocados en la cosecha de soja y maíz, lo que reduce la oferta.
Frente a este escenario, Cifarelli adelantó que algunas empresas ya analizan la importación para cubrir demandas específicas. “Si hay clientes muy exigentes y no tenemos la materia prima necesaria, la vamos a buscar donde esté”, aseguró. Confirmó que ya se iniciaron los trámites sanitarios necesarios. “El certificado fitosanitario del Senasa ya fue expedido y estamos explorando distintas alternativas, incluso trigo de Paraguay”, detalló Cifarelli, marcando un escenario inédito de importación de trigo en Argentina tras una campaña récord.

