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La Fuerza Aérea desprograma los A4-AR: adiós a 30 años de servicio

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La Fuerza Aérea Argentina anunció la desprogramación definitiva del sistema de armas A-4 AR Fightinghawk, que durante tres décadas fue pilar de la defensa nacional. El acto formal se realizó en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, en la provincia de San Luis, sellando el fin de una etapa marcada por el alto costo de mantenimiento y la obsolescencia tecnológica.

La decisión responde a una combinación de factores, entre los que se destacan los elevados gastos para mantener operativos estos aviones, el paso del tiempo y la inminente incorporación de los aviones caza supersónicos F-16. Esta medida se alinea, además, con el ajuste presupuestario que el gobierno de Javier Milei dispuso para las Fuerzas Armadas, que implicó una reducción de 59.600 millones de pesos.

En la práctica, los A4-AR ya llevaban casi dos años sin operar activamente, situación agravada por dos accidentes recientes. El más reciente ocurrió en julio de 2024, cuando un A4-AR se precipitó a tierra en la pista de Villa Reynolds. Si bien el piloto, capitán Mauro Testa La Rosa, logró eyectarse, lamentablemente perdió la vida.

Un legado desde los ’90

Los primeros A4-AR Skyhawk llegaron a la I Brigada Aérea de El Palomar en diciembre de 1997, durante la presidencia de Carlos Menem. Eran 32 aeronaves A-4M y cuatro OA-4M, modernizadas y equipadas con tecnología de punta para la época. Estos aviones se convirtieron rápidamente en el principal sistema de armas de la Fuerza Aérea tras la Guerra de Malvinas.

La adquisición de los A4-AR representó un hito, ya que, según el sitio especializado Pucará Defensa, la autorización de Estados Unidos para su compra significó un

virtual levantamiento del embargo de armas de origen norteamericano por el veto impuesto por el Reino Unido tras la guerra de 1982.

Prioridad: eficiencia y sostenibilidad

El anuncio en San Luis fue encabezado por el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien resaltó

el legado imborrable que deja esta aeronave

en la historia de la institución. Valverde vinculó la desprogramación con la necesidad de avanzar hacia la incorporación de los F-16, producto de un exhaustivo análisis de planificación estratégica institucional.

El brigadier general enfatizó la importancia de

priorizar la eficiencia operativa y la sostenibilidad económica

. Explicó que los elevados costos de mantenimiento y de la cadena logística del Sistema A4-AR obligan a una

asignación estratégica de recursos en proyectos de largo plazo que garanticen niveles de operatividad para cumplir con la misión.

Valverde confirmó que la llegada de los F-16, de los cuales se espera recibir un segundo lote de seis unidades en diciembre, requiere

afectar recursos humanos y materiales institucionales, hoy disponibles en la V Brigada Aérea.

Esto subraya el compromiso de la Fuerza Aérea con la modernización y la adaptación a las nuevas exigencias tecnológicas y presupuestarias.

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