Quequén bajo un manto blanco: la espuma marina que evoca a «El Eternauta»
La costa de Quequén amaneció este sábado cubierta por un denso manto de espuma marina, un espectáculo que, por su blancura y volumen, fue comparado por muchos con los pasajes «nevados» de la popular serie El Eternauta. Este fenómeno, infrecuente en la región, generó un paisaje que combinó la fascinación y la preocupación entre residentes y visitantes.
El inusual cuadro es consecuencia directa del paso de un ciclón extratropical, que provocó una agitación excepcional del mar. La espuma se acumuló en tal volumen que, en algunos sectores, superaba el metro de altura. Decenas de personas se acercaron al barrio costero para registrar con fotografías y videos la impactante escena que transformó el habitual paisaje balneario.
Residentes y comerciantes locales manifestaron su asombro, señalando que nunca antes habían presenciado una escena de tal magnitud, ni siquiera durante las habituales sudestadas que azotan la región. «Vivo en Quequén hace casi 20 años y jamás vi algo así», afirmó una vecina a C5N, evidenciando la excepcionalidad del evento.
Durante la madrugada del sábado, la fuerza del mar fue tal que desbordó la escollera y arrasó con estructuras costeras como bancos y escaleras, lo que subraya la intensidad del temporal. Este fenómeno se atribuye a la combinación de vientos y lluvias intensas que azotaron la costa durante los últimos tres días, sumando ya cerca de 500 milímetros de precipitaciones en lo que va del año en la zona.
El avance del agua y la acumulación de espuma no solo alteró la vida diaria de los habitantes de Quequén y la vecina Necochea, sino que también puso en evidencia el impacto de eventos climáticos extremos. La preocupación crece por la erosión costera y la posibilidad de que se repitan situaciones similares en el corto plazo, lo que lleva a algunos a considerar estos episodios como una manifestación del cambio climático.
¿Por qué se forma la espuma de mar?
La presencia de esta vasta cantidad de espuma marina en Quequén se explica por una combinación específica de factores naturales. Es importante destacar que no se trata de un evento tóxico ni nocivo para la población ni para el ecosistema marino.
Este fenómeno resulta de la agitación violenta del agua de mar que, al mezclar aire con compuestos orgánicos, produce la espuma visible en la orilla. Estos compuestos, como proteínas o carbohidratos, son liberados por microalgas. Cuando estas microalgas sufren una «afloración» (un aumento masivo de su población) y luego se rompen por el fuerte oleaje, desprenden estas sustancias que actúan como tensioactivos naturales.
La espuma tiene la capacidad de capturar y retener materiales como aceite, proteínas e iodo. Este proceso se intensifica cuando las olas y el viento agitan el mar y la concentración de materia orgánica alcanza niveles elevados. Aunque puede observarse en distintas partes del mundo, su magnitud depende de las condiciones específicas de marea y, crucialmente, de periodos de viento intenso.
La reciente situación en la costa bonaerense coincide con el predominio de vientos del norte, una condición que ralentiza el enfriamiento del agua de mar en comparación con el aire, contribuyendo a la excepcionalidad del fenómeno observado.

