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Dejó su Mercedes en un garaje y un empleado lo chocó: millonaria condena

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La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial ratificó la condena contra una empresa administradora de playas de estacionamiento por los daños causados a un vehículo de alta gama mientras se encontraba bajo su custodia. El hecho, ocurrido en marzo de 2022 en un garaje de Retiro, derivó en una demanda civil por parte del propietario de un Mercedes-Benz C 250 AMG Line, quien reclamó el resarcimiento por los perjuicios sufridos.

La controversia se inició cuando el conductor ingresó su automóvil al estacionamiento, abonando $450 por el servicio. Según su relato, un empleado del establecimiento, al maniobrar un Peugeot de otro cliente, impactó la parte frontal de su Mercedes-Benz. El propietario denunció que el daño fue inmediato y severo, obligándolo a afrontar los gastos de reparación en un taller oficial y que, además, el garaje no le ofreció soluciones a pesar de sus reclamos.

Como prueba, el demandante presentó la factura original de la reparación, fotografías del vehículo dañado y la denuncia ante su aseguradora. En su petición, solicitó una indemnización que cubriera el costo de la reparación, la desvalorización del rodado, la privación de uso durante el tiempo de arreglo y una suma por daño moral.

La defensa del estacionamiento y las pruebas clave

La firma demandada negó rotundamente los hechos, argumentando que el Mercedes-Benz ya presentaba las roturas al momento de su ingreso y que ningún empleado fue responsable de un choque en el interior del predio. Sostuvo que el cliente retiró el vehículo en el mismo estado en que lo había dejado. Sin embargo, no presentó grabaciones de cámaras de seguridad ni testimonios de sus empleados, elementos que estaban bajo su control y que podrían haber esclarecido lo sucedido.

Durante el proceso judicial, la jueza de primera instancia ordenó diversas medidas de prueba. Un perito mecánico, basándose en las fotografías aportadas, confirmó que la versión del reclamante era físicamente posible. Además, la declaración testimonial de un cliente habitual del garaje fue crucial, ya que aseguró haber presenciado el choque entre el Peugeot y el Mercedes-Benz, sin que su testimonio fuera refutado por las partes.

Fallo de primera instancia y apelaciones

En febrero de 2025, la jueza de grado dictó sentencia, haciendo lugar parcialmente a la demanda. El fallo estableció una relación contractual de depósito y la responsabilidad objetiva del garaje, determinando que la empresa no aportó pruebas para desacreditar la versión del demandante. La sentencia inicial ordenó a la empresa abonar $615.291,78 más intereses, desglosados en $85.291,78 por reparación, $500.000 por desvalorización y $30.000 por privación de uso. El reclamo por daño moral fue rechazado.

Ambas partes apelaron la sentencia. El reclamante consideró insuficientes los montos, especialmente en desvalorización y privación de uso, mientras que la empresa insistió en su inocencia. La Sala A de la Cámara Comercial analizó los recursos y confirmó la mayor parte del fallo de primera instancia. Los jueces ratificaron la relación contractual de garaje y la responsabilidad de la empresa, destacando la aplicación de la “carga probatoria dinámica”, que obliga a quien está en mejores condiciones de probar los hechos a aportar los elementos necesarios.

Confirmación de la Cámara Comercial y ajuste en la indemnización

Sobre el rubro de desvalorización del rodado, la Cámara consideró procedente la queja del reclamante. Ordenó determinar el 2% del valor actualizado de un automóvil similar al del caso para fijar el monto definitivo de indemnización por este concepto. Sin embargo, rechazó el pedido de incremento por privación de uso, al no acreditarse gastos concretos ni la utilidad comercial del vehículo.

La tasa de interés ratificada fue la activa del Banco Nación. Finalmente, el fallo de segunda instancia confirmó la imposición de costas a la empresa demandada, al considerarse que resultó sustancialmente vencida en el pleito. La resolución encomendó a un perito ingeniero mecánico la actualización del valor del vehículo para calcular la desvalorización, manteniendo el resto de la sentencia de primera instancia sin modificaciones.

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