Alerta en Salta por chikungunya: seis bebés nacieron con el virus y suben los contagios
Al menos seis recién nacidos en Salta contrajeron chikungunya tras la transmisión del virus por parte de sus madres en los últimos días del embarazo. Así lo confirmó el Ministerio de Salud Pública provincial, que informó que todos los bebés permanecen estables y bajo seguimiento médico, sin registrar por ahora complicaciones graves.
La provincia atraviesa una situación de vigilancia epidemiológica reforzada, con un total de 1.632 casos de chikungunya confirmados en lo que va de 2026. Los departamentos de San Martín y Orán concentran la mayor cantidad de contagios, lo que llevó a las autoridades sanitarias a intensificar el seguimiento, especialmente en embarazadas y neonatos.
El informe técnico oficial, con datos hasta el 5 de mayo de 2026, detalla que 113 personas han requerido internación a causa de síntomas graves. La vigilancia sanitaria se ha enfocado en 46 gestantes que contrajeron la infección y en los seis recién nacidos menores de 28 días, lo que marca un aumento notable en la incidencia de la enfermedad en grupos de riesgo.
El monitoreo focalizado en mujeres embarazadas y en neonatos plantea un desafío sanitario adicional, ya que estos grupos poseen mayor riesgo de complicaciones clínicas. La presencia de chikungunya en menores de un mes evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia en maternidades y neonatologías públicas y privadas de toda la provincia.
Radiografía de los contagios por edad
El análisis por edades realizado por la Dirección General de Coordinación Epidemiológica expone que la franja más afectada es la de 45 a 65 años, que representa el 19,8% del total de infectados. Le siguen los adolescentes de 10 a 14 años con un 15,8%, luego los adultos de 25 a 34 años con un 13,6%, y las personas de 35 a 44 años con un 13,2%. El grupo de mayores de 65 años corresponde al 7,2% del total, mientras los niños de 5 a 9 años constituyen un 9,6% de los reportes. Los casos en neonatos, aunque infrecuentes, alcanzan el 0,3%.
Prevención y características del virus
La prevención adquiere un papel central, ya que la eliminación de criaderos de mosquitos es la única medida comprobada para interrumpir la circulación del virus. La recomendación sanitaria enfatiza:
Eliminar criaderos de mosquitos (vaciar o cubrir baldes, floreros y recipientes con agua), implementar el uso de repelentes, vestir ropa de colores claros que cubra brazos y piernas, instalar telas mosquiteras en puertas y ventanas y utilizar espirales o tabletas insecticidas en los hogares. La limpieza de patios, jardines y canaletas forma parte de las acciones para cortar el ciclo de vida del Aedes aegypti y, con ello, frenar la transmisión del virus.
El chikungunya es causado por un virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti, vector también responsable del dengue y la infección por Zika. La vía principal de transmisión es la picadura de este mosquito tras haberse alimentado con la sangre de una persona infectada. Existe, además, riesgo de transmisión vertical: una persona gestante infectada puede contagiar el virus a su bebé durante el embarazo, lo que exige medidas estrictas de protección para este grupo.
Ante la aparición de síntomas como fiebre alta, dolor de articulaciones, dolor muscular, dolor de cabeza, conjuntivitis, náuseas y vómitos, fatiga o erupción cutánea, se recomienda asistir a un centro de salud, evitar la automedicación e incrementar la ingesta de líquidos.
Uno de los rasgos distintivos de la infección es que los dolores articulares pueden persistir durante meses después del episodio febril inicial. Esta prolongación dificulta la recuperación total y retrasa el regreso a las actividades cotidianas, lo cual la diferencia de otras enfermedades transmitidas por el mismo mosquito.

