Escándalo en Honduras: Denuncian más de 40.000 quintales de frijol vencido
Una denuncia de peso sacude la estabilidad alimentaria en Honduras. Más de 40.000 quintales de frijol, parte de la reserva estratégica nacional, se encuentran vencidos en las bodegas del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) en Danlí, El Paraíso. La grave acusación proviene de Darwin Cálix, productor de granos básicos y miembro de las Organizaciones Campesinas de Honduras, quien apunta a presuntas anomalías en el manejo y la rotación del producto almacenado.
Según Cálix, el grano fue adquirido en 2023 con el objetivo de fortalecer la reserva estratégica alimentaria del país. Sin embargo, no habría recibido el proceso de rotación adecuado, lo que provocó la pérdida de sus propiedades y su grado de cocción, volviéndolo inutilizable para el consumo.
Este es un producto que se compró en el 2023. Es una auditoría que hasta este momento no se ha podido concluir, está en proceso. Como pueden ser más, como pueden ser menos, pero sí existe el grano que se adquirió de esa fecha y que no se dio la rotación de vida, eso sí es una realidad.
Impacto económico y seguridad alimentaria
La revelación genera una profunda preocupación en el sector productivo y en las esferas vinculadas a la seguridad alimentaria. El IHMA, como institución clave, es responsable de mantener estas reservas estratégicas para responder a emergencias, estabilizar precios y asegurar el abastecimiento en tiempos de crisis. La posible pérdida de decenas de miles de quintales de frijol representa un fuerte impacto económico para el Estado y, en última instancia, para la población hondureña, que depende de este grano como alimento básico.
Cálix cuestiona la falta de salida o renovación del producto almacenado, dado que el frijol tiene un tiempo limitado de conservación para mantener su calidad. El dirigente campesino va más allá al sugerir posibles intenciones detrás de esta situación:
De manera malintencionada se deja el vencimiento de ese producto para hacer otro negocio. Ese quintal que se compró a 2 mil lempiras, cuando pierde la rotación adecuada, puede terminar vendiéndose hasta en 300 lempiras.
El productor sostiene que las irregularidades detectadas podrían estar vinculadas con intereses particulares dentro de la cadena de administración y comercialización del grano. No obstante, aclara que será la auditoría en curso la que deberá determinar las responsabilidades y esclarecer lo sucedido con el producto almacenado. Además, persiste la falta de claridad sobre el origen exacto de las cosechas adquiridas, sin saber si el frijol provino de productores nacionales o fue importado desde Nicaragua, aunque se estima un costo de compra de aproximadamente 2.000 lempiras por quintal.
Exigen transparencia e investigación
La situación reabre el debate sobre la gestión de las reservas alimentarias en Honduras y la capacidad institucional para prevenir pérdidas millonarias en productos esenciales para la dieta de la población. Los productores agrícolas instan a una investigación exhaustiva, dado que se trata de alimentos adquiridos con fondos destinados a fortalecer la seguridad alimentaria del país.
En Honduras, el frijol es uno de los productos básicos de mayor consumo y su precio incide directamente en la economía de miles de familias. Por ello, los dirigentes campesinos exigen transparencia en el proceso de auditoría y una explicación oficial sobre el estado real de las reservas almacenadas en las bodegas del IHMA. Las organizaciones del sector agro demandan que se deduzcan responsabilidades si se confirma negligencia o manejo irregular del producto, al considerar que las pérdidas afectarían no solo al Estado, sino también a los consumidores y a los productores nacionales.

