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Cierra Dr. Ahorro: la cadena de farmacias low cost se va de Argentina tras 20 años

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Dr. Ahorro, la reconocida cadena de farmacias de bajo costo de origen mexicano, cesó sus operaciones en Argentina y cerró la totalidad de sus 33 locales distribuidos en el país. La decisión pone fin a dos décadas de presencia en el mercado local, dejando un complejo escenario de deudas y despidos que afectó a un número significativo de empleados.

La situación de la empresa venía deteriorándose, lo que se reflejó en un progresivo vaciamiento de las góndolas en sus sucursales durante los últimos meses. Este panorama culmina ahora con el cierre definitivo, impactando directamente en la oferta de productos farmacéuticos y de perfumería a precios accesibles que caracterizaba a la cadena.

Deudas millonarias y despidos masivos

El cese de actividades de Dr. Ahorro se produce en un contexto de importantes pasivos económicos. La compañía acumuló una deuda que asciende a los USD 10 millones en concepto de contingencias laborales, un monto significativo que subraya la gravedad de la situación financiera y el impacto directo en sus trabajadores. A esto se suman otros USD 9 millones en deudas con cargas sociales y diversos proveedores, lo que pinta un panorama de insolvencia extendida.

La suma total de estas obligaciones, que ronda los USD 19 millones, fue un factor determinante en la decisión de la cadena de abandonar el mercado argentino. El cierre de los locales implicó, además, una serie de despidos masivos, dejando a numerosos trabajadores en una situación de incertidumbre laboral y económica.

El modelo low cost frente a la crisis

Dr. Ahorro se había consolidado en el segmento de farmacias de bajo costo, un nicho que históricamente atrajo a consumidores que buscan precios competitivos en medicamentos y productos de cuidado personal. Sin embargo, la acumulación de deudas y la imposibilidad de sostener la estructura operativa en el país evidencian los desafíos que enfrentan incluso los modelos de negocio orientados al ahorro en el actual contexto económico argentino.

La salida de la cadena mexicana no solo representa el fin de una marca con dos décadas de trayectoria, sino que también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este tipo de formatos en un mercado altamente competitivo y con fluctuaciones macroeconómicas. La desaparición de sus sucursales deja un hueco en la oferta de farmacias y un recordatorio de las presiones que enfrentan las empresas para mantener su rentabilidad y cumplir con sus obligaciones en el país.

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