Caputo detalla el «Súper RIGI»: beneficios para minería, autos eléctricos y aeroespacial
El Gobierno nacional avanza con la creación de un régimen de incentivos para grandes inversiones, conocido como “Súper RIGI”, que promete beneficios impositivos y estabilidad para proyectos de alto impacto. El ministro de Economía, Luis Caputo, brindó los primeros detalles de esta iniciativa, que busca atraer capitales a sectores estratégicos actualmente subdesarrollados en Argentina.
La propuesta, que se espera ingrese al Congreso la próxima semana, se enfoca en industrias que hoy no tienen una presencia significativa en el país. Entre los rubros prioritarios se destacan la minería, la fabricación de autos eléctricos y la industria aeroespacial, consideradas claves para el desarrollo productivo y la generación de empleo a largo plazo.
Ventajas impositivas y foco estratégico
El “Súper RIGI” se presenta como una evolución del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya contemplado en la Ley Bases, buscando ofrecer un marco aún más competitivo para atraer capitales. Si bien los detalles específicos de los beneficios impositivos aún no fueron revelados en su totalidad, se anticipa un paquete de medidas que reducirán la carga fiscal y brindarán previsibilidad a los inversores.
La estrategia detrás de esta diferenciación radica en la necesidad de impulsar la diversificación productiva y la incorporación de tecnología. Al apuntar a sectores como la minería, Argentina busca capitalizar sus vastos recursos naturales, mientras que el incentivo a la producción de vehículos eléctricos y la industria aeroespacial posiciona al país en la vanguardia de la economía del conocimiento y la manufactura avanzada.
Inversión mínima, clave a definir
Uno de los puntos centrales que aún resta definir es el monto mínimo de inversión que deberán cumplir los proyectos para acceder a los beneficios del “Súper RIGI”. Este umbral será crucial para determinar el alcance de la ley y asegurar que los incentivos se dirijan a iniciativas de gran envergadura que generen un impacto significativo en la economía nacional.
La expectativa del Gobierno es que este nuevo régimen no solo atraiga inversiones extranjeras directas, sino que también fomente la reinversión de utilidades y la expansión de empresas ya instaladas en el país, impulsando así el crecimiento económico y la creación de un ecosistema productivo más robusto y diversificado.

