Adelanto de vacaciones por el Mundial 2026 genera polémica en México
El anuncio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México sobre el adelanto de las vacaciones escolares para el ciclo 2025-2026, con motivo del Mundial 2026, desató una fuerte controversia. Diversas organizaciones civiles, como la Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres y la Red de Mujeres por la Salud, expresaron su rotundo rechazo, advirtiendo que esta medida vulnera los derechos de las infancias y sobrecarga el trabajo de cuidados, que recae mayoritariamente en las mujeres.
Ambos colectivos coinciden en que la suspensión anticipada de clases obliga a millones de familias a buscar soluciones improvisadas para el cuidado de niñas, niños y adolescentes, sin que las autoridades hayan previsto alternativas. Esta situación, señalan, impacta directamente en el tiempo propio de las mujeres, sus posibilidades de empleo remunerado, descanso y autonomía económica.
“Modificar el calendario escolar sin prever alternativas de cuidado impacta directamente el tiempo propio de las mujeres, sus posibilidades de trabajo remunerado, ingreso, descanso, participación pública y autonomía económica”.
Las escuelas, enfatizan las organizaciones, cumplen un rol fundamental que va más allá de lo educativo, funcionando como espacios de protección, socialización, alimentación y recreación. Cualquier interrupción extraordinaria del calendario, argumentan, debería considerar sus efectos diferenciados y no trasladar los costos sociales y económicos a los hogares.
Recorte de clases recarga el trabajo de cuidados y profundiza desigualdades
La Red de Mujeres por la Salud manifestó su desacuerdo con el anuncio del secretario de Educación, Mario Delgado, de cerrar el ciclo escolar el 5 de junio. La organización critica que, mientras el gobierno destina presupuestos millonarios a la infraestructura para el evento deportivo, el sistema de cuidados sigue en el abandono, profundizando la desigualdad que enfrentan niñas, niños y adolescentes.
“Esta decisión evidencia las prioridades del gobierno privilegiando el Mundial por encima del derecho a la educación. Estamos presenciando una transferencia de recursos y de atención política hacia un evento que, lejos de beneficiar a la sociedad, exacerba las desigualdades. Con esta decisión anunciada por el secretario Mario Delgado más de 18 millones de estudiantes y sus familias serán afectadas”, señaló Yahaira Ochoa, integrante de la Red de Mujeres por la Salud.
El colectivo denuncia que, a la par de las inversiones en estadios y fan fests, persisten el cierre de estancias infantiles y la escasez de escuelas de tiempo completo. Sara Valdes, especialista en la agenda del trabajo de cuidados, advierte que la sobrecarga que ya recae en los hogares, principalmente en las mujeres, se incrementará con el recorte al Calendario Escolar 2025-2026.
Exigen alternativas de cuidado y transparencia
Las organizaciones urgen a la SEP a transparentar los criterios y análisis que llevaron a la modificación del calendario escolar, valorando los impactos diferenciados en mujeres, madres trabajadoras, hogares monoparentales y familias sin redes de apoyo. Demandan que cualquier ajuste en el calendario esté acompañado de alternativas públicas, comunitarias y seguras para la infancia y adolescencia.
Asimismo, solicitan a la SEP que coordine acciones con gobiernos estatales y municipales para ofrecer espacios recreativos, culturales, deportivos y de cuidado durante los periodos extraordinarios sin clases. Insisten en que el tiempo de las mujeres no debe considerarse un recurso ilimitado o gratuito para subsanar omisiones institucionales.
La educación pública, recalcan los colectivos, debe organizarse pensando en las infancias, sus familias y quienes sostienen cotidianamente los cuidados, y el calendario escolar no puede diseñarse bajo la premisa de que en los hogares siempre habrá una mujer disponible para resolverlo todo.
La Red de Mujeres por la Salud específicamente pide revertir la medida de cierre anticipado del ciclo escolar y exige total transparencia en el gasto público destinado al Mundial 2026, en contraste con la inversión real en el Sistema Nacional y Progresivo de Cuidados.

